El 20% de muertes en los hospitales de occidente ocurre por iatrogenia; de hecho, el número de reacciones adversas a medicamentos en EEUU fue de 2.2 millones en 1994, según estudio meta análisis realizado por investigadores canadienses publicado en JAMA 1998(1).
El número de antibióticos innecesariamente prescritos anualmente es de 20 millones (2). El número de procedimientos quirúrgicos y médicos innecesarios realizados anualmente es 7.5 millones (3) El número de personas hospitalizadas innecesariamente todos los años, es de 9 millones (4) El total de muertes por iatrogenia en hospitales, anualmente supera el medio millón de personas en EEUU.
Señalado lo anterior, destaco que ninguno de los recalcitrantes críticos de la Medicina Sistémica se atreve a cuestionar el estado real de la medicina; por el contrario, desvían la atención del público, de manera adrede, para canalizar odio hacia una nueva forma de hacer medicina que ha nacido en nuestro país.
Quienes manifiestan escrúpulos contra la sistémica por su manera de hacer publicidad, son los mismos que han callado ante la masiva publicidad del Viagra; esos que apoyan las miles de cuñas diarias de los grandes laboratorios. Son quienes callan ante las multimillonarias campañas que implantan sexo y alcohol; y las que asocian sexo con cigarrillos. Son los 'escrupulosos' que aceptan la prescripción masiva del metilfenidato -especie de cocaína infantil según la DEA- a nuestros niños.
También son los mismos que sostuvieron un silencio sepulcral, recientemente, cuando la FDA denunció la calamidad de los populares anti-inflamatorios no esteroideos -rofecoxib, valdecoxib, celecoxib, naproxen, ibuprofen, meloxicam y otros. No dejemos de lado su inacción en torno al Nimesulide, droga peligrosa, ampliamente utilizada en Venezuela, cuando fue prohibida en otros países. Ese mismo silencio que resuena de culpa ante los gemidos de muerte por quimioterapia, cuyo uso indiscriminado mata hoy día a tanta gente como el cáncer.
Estos 'draconianos' ahora acusan de comerciantes inescrupulosos a los valientes médicos sistémicos por atreverse a practicar una medina humanitaria, pero callan ante los 20 mil médicos venezolanos que fungen de visitadores médicos, diseminando -por no decir vendiendo- medicamentos a sus colegas en las clínicas y en hospitales.
Con monumental 'handicap' en su contra, estos cínicos denuncian a la Sistémica de 'publicidad engañosa'.
Y no hablemos de patriotismo, pues de defender algo, habría que defender la Sistémica ante la agresión de los laboratorios multinacionales, pero ni siquiera me atrevo a insinuar esto, no sea que me acusen de solicitar apoyo para una 'farsa', simplemente por ser venezolana.
¿A qué se debe la 'masiva' publicidad de la sistémica? La verdad es que por su impacto parece ser más masiva de lo que realmente es. Impacta por su veracidad, al punto que cuesta creerla. Esto último debido a que muchas veces la 'ayuda' se ha convertido en traición. Tantas veces la promesa de ayuda ha terminado en traición, que nos negamos a creer que ésta pueda ser posible, pues 'algo más' debe haber detrás de las buenas intenciones de quien nos ofrece ayuda. De allí nace la desconfianza.
Por lo antes expuesto es que nos hemos limitado a colocar los testimonios de personas curadas, aunque nos acusen de 'pare de sufrir' pues el 'pare de sufrir' efectivamente ocurre en el 85% de los casos. En un 15% no ocurre curación ni remisión, aunque aún en éstos, se tiende a mejorar la calidad de vida.
Si Pfizer pudo gritar al mundo el descubrimiento del Viagra, sin que le aparecieran detractores, ¿Cómo no vamos los venezolanos a gritar con aún mayor fuerza la remisión del pié diabético para amputación, o de la cirrosis hepática o del cáncer de próstata o de una multiplicidad de enfermedades que hasta ahora se consideraban incurables? ¡Nuestros logros son aún de mayor trascendencia para la humanidad que el Viagra!
¿Cómo se puede pretender amordazar la Sistémica , ante la imperiosa necesidad de masificar sus beneficios, en pro del bien humanitario?
Es criminal negar el derecho constitucional a la información oportuna, a quien la requiere con urgencia, cuando silenciarla resultará en tragedia certera.
La sistémica es un gran adelanto científico venezolano que transformará la historia de la humanidad, pues sus logros en la enfermedad crónica degenerativa, no tienen paralelo en la historia contemporánea.