La Osteartrosis , también llamada osteoartritis o artrosis, es una enfermedad degenerativa crónica de las articulaciones de origen multifactorial, que afecta aq uellas que soportan peso, tales como la rodilla, la cadera, la columna vertebral, y también las pequeñas articulaciones de las manos.
Se considera la enfermedad reumática más frecuente, su incidencia aumenta con la edad. Se estima que alrededor del 80% de la población mayor de 50 años tienen cambios radiológicos sugerentes de OA, aunque no todos son sintomáticos.
Esta patología disminuye en gran medida la calidad de vida y la productividad de estas personas. El dolor, la inflamación, deformidad, rigidez y limitación de las articulaciones que la acompañan se presentan debido a la destrucción progresiva del cartílago articular, por desgaste de las articulaciones y por la imposibilidad de regenerar el cartílago con el pasar del tiempo.
El tratamiento que ofrece la medicina tradicional para la Osteoartrosis incluye el grupo de los Antiinflamatorios no esteroideos (AINES) los cuales producen beneficio a corto plazo, alivian el dolor y reducen la inflamación rápidamente, pero no regeneran el cartílago articular, por el contrario, cuando se utilizan por períodos prolongados, inhiben la reparación del cartílago, favorecen su destrucción y aceleran la progresión de la enfermedad, además, su uso prolongado causa múltiples y severos efectos secundarios en un alto porcentaje de pacientes como: mareos, urticaria, prurito, broncospasmo, angioedema, hipotensión, tinnitus, hipoacusia, vértigo, hiporexia, edema, neutropenia, agranulocitosis, anemia aplásica o hemolítica, trombocitopenia, neumonitis eosinofílica, alopecia, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, epidermólisis y reacciones de fotosensibilidad, cefalea, insomnio, somnolencia y dificultad para concentrarse, ictericia, hepatitis fatal, insuficiencia renal aguda, síndrome nefrótico, hematuria, alteraciones visuales, vasculitis, meningitis aséptica, entre otros, motivos suficientes para que en la actualidad muchos de los fármacos sintéticos antiinflamatorios (COX2 inhibidores) hayan sido retirados del mercado nacional e internacional.
Artritina es una fórmula sistémica que, además de contrarrestar el dolor y la inflamación, detiene o retarda la degeneración articular, logrando modificar el curso de esta enfermedad. Algunos de los componentes de esta fórmula son: el Sulfato de Glucosamina y Condroitín , Glycyrrhiza glabra (Regaliz), Uncaria tomentosa (Uña de gato) , Harpagophytum procumbens (Uña del diablo), Cúrcuma longa (Turmérico) y Morinda citrifolia (Noni) . Los Adaptógenos de la fórmula Artritina actúan sinérgicamente, restituyendo el equilibrio orgánico al disminuir el desorden del sistema.
Para comprobar la efectividad de la "Artritina" en pacientes con Osteoartrosis de rodilla, se realizó un estudio prospectivo de 3 meses de duración, en el Centro de Rehabilitación del IVSS, sus conclusiones fueron:
Mejoría de la Calidad de Vida: 100% de los pacientes
Mejoría del Dolor: 100% de los pacientes
Ausencia de Rigidez matutina: 82,8% de los pacientes
Mejoría de la Funcionalidad de la articulación: 96,6%, además el 72,4% de ellos disminuyó el uso de analgésicos.
En vista de estos resultados, Artritina se convierte en el tratamiento de PRIMERA ELECCIÓN para los pacientes con Osteoartrosis.