Aunque mejoraba temporalmente con los tratamientos antiinflamatorios sintéticos, al abandonarlos sus síntomas reaparecían. Por este motivo acudió al Centro Médico Docente Adaptógenos de La Florida, en Caracas.
Luego de evaluarla clínicamente e indicar los exámenes paraclínicos correspondiente, se le indicó tratamiento sistémico con combinaciones de adaptógenos y, luego de dos meses de tratamiento, el dolor y la inflamación de las articulaciones de ambas muñecas, rodillas y tobillos desapareció totalmente. Hoy día, Fanny tiene una excelente calidad de vida y ha retornado a sus labores cotidianas, sin presentar ningún síntoma.
La Artritis Reumatoidea es una enfermedad que se presenta en el 2 % de la población. Aunque no conocemos las causas que la originan, sabemos que diferentes agentes agresores físicos, químicos, biológicos o emocionales pueden afectar la Inteligencia biológica que regula y controla todas las funciones corporales, haciendo que el sistema inmunológico de defensas, en lugar de defender al organismo, ataque a los tejidos articulares. En otras palabras, los impactos agresores aumentan el desorden celular (entropía).
Cientos de pacientes que padecen esta enfermedad, cansados de los inefectivos, costosos y peligrosos tratamientos convencionales, han acudido a los Centros Médicos Adaptógenos en búsqueda de una alternativa natural que los alivie y detenga la inflamación. Ellos han mejorado utilizando efectivas combinaciones de adaptógenos que incrementan los niveles de energía; adaptógenos que mejoran la inteligencia biológica, modulando la respuesta del sistema inmunológico de defensas, y productos naturales que disminuyen la inflamación y el dolor, al mismo tiempo que regeneran los cartílagos articulares dañados.
En resumen, adaptógenos que disminuyen el caos celular, ofreciendo entropía negativa (orden al desorden) lo que también producirá mejoría de otras condiciones concomitantes como, por ejemplo, las alteraciones del colesterol, triglicéridos, diabetes, gastritis, etc.