El tinnitus puede ser referido como zumbido, rugido, silbido, grillos, o campaneo. Es más frecuente en hombres que en mujeres y su prevalencia aumenta con la edad. Cerca de 12% de los hombres entre los 64 a 75 años están afectados. Cerca de 12 millones de norteamericanos y 14% de la población europea sufren esta condición.
Su mecanismo de producción es poco conocido, lo que ha limitado el desarrollo de tratamientos específicos, sin embargo, la Medicina sistémica ha desarrollado un protocolo de tratamiento que logra excelentes resultados.
Es importante diferenciar los dos tipos de tinnitus: objetivo y subjetivo. El reconocimiento de estas diferencias ayuda a detectar la causa y evita errores en el manejo.
En el tinnitus objetivo existe percepción de sonidos reales pulsátiles, ocasionado por vibraciones del flujo sanguíneo turbulento que alcanza a la cóclea o caracol en el oído interno y puede ser percibido por otra persona. En cambio el tinnitus subjetivo, el más frecuente, es una falsa percepción de sonidos en ausencia de estímulos acústicos.
Causas de tinnitus objetivo:
Estenosis carotidea y aórtica, Aneurismas, Hipertiroidismo, Anemia, Enfermedad valvular cardiaca, Diabetes, Hipertensión Arterial, y otras condiciones que originan flujo sanguíneo turbulento
Causas de tinnitus subjetivo:
Otológicas: pérdida de la audición inducida por ruidos, otitis, cerumen impactado, sordera súbita, enfermedad de Meniere y otras causas de pérdida de la audición.
Uso de drogas: salicilatos (Aspirina), Antiinflamatorios no esteroideos (AINES), diuréticos de asa (furosemida), Antibióticos tipo Aminoglucósidos, Quimioterapia, y otros.
Neurológicas: Traumatismos de cráneo y cuello, Esclerosis Múltiple, Neuroma Acústico y otros Tumores del Eje pontino cerebeloso.
Infecciones: Otitis Media, Meningitis, Sífilis, y otras infecciones del oído.
Otras: Luxación de la Articulación Temporomandibular y Enfermedades Dentales.
Evaluación del tinnitus:
En muy pocas ocasiones el Tinnitus se debe a un sonido real (Objetivo); por lo general se debe a causas subjetivas. Por ello esta distinción es necesaria, con el objeto de identificar las causas tratables, proteger la audición y tratar problemas asociados, tales como: el insomnio, ansiedad y la depresión.
Los exámenes paraclínicos que se pueden realizar son: audiologia, resonancia nuclear magnética de cráneo, Tomografía axial computarizada de cráneo o Angiografía. La elección de estos exámenes dependerá del criterio del médico y su presunción diagnóstica.
Tratamiento:
La medicina convencional no cuenta con ningún tratamiento específico contra este síntoma. Los tratamientos con antidepresivos, ansiolíticos, antiarrítmicos o anticonvulsivantes no han demostrado eficacia, y se acompañan de efectos adversos.
La Medicina Sistémica cuenta con una formulación herbaria que ha demostrado ser efectiva sin producir efectos secundarios. Esta combinación herbaria incluye al Ginkgo biloba , que mejora la circulación cerebral y del oído y a la Rhodiola Rosea (Raíz ártica) , planta energizante utilizada tradicionalmente en otros países para el tratamiento de esta condición. Además, se prescriben otros adaptógenos que mejoran la calidad de vida.