La Osteoporosis es una enfermedad del sistema esquelético en la cual disminuye la cantidad de minerales en la masa ósea, lo que aumenta la fragilidad de los huesos y, en consecuencia, el riesgo de fracturas y de microfracturas.
Esta afección se produce sobre todo en mujeres post-menopaúsicas, debido a la disminución de la cantidad de estrógenos y otras carencias hormonales . La deficiencia de calcio y vitamina D por malnutrición, así como el consumo de tabaco , alcohol , cafeína y la vida sedentaria incrementan el riesgo de padecer esta enfermedad.
La medicina convencional propone fármacos bifosfonatos que actúan sobre el sistema óseo como el Risedronato (Fosamax) y el alendronato (Actonel), sin embargo, estos peligrosos medicamentos sintéticos ocasionan numerosos efectos adversos, tales como: úlcera esofágica, distensión abdominal, dolor musculoesquelético, diarrea, estreñimiento, flatulencia, erupciones cutáneas, cefalea, además son de muy difícil absorción. El raloxifeno (Evista) es otro medicamento utilizado para la prevención y tratamiento de la osteoporosis, pero su uso puede ocasionar trombosis venosa profunda y embolia pulmonar.
La Terapia de reemplazo hormonal (TRH), es otra de las alternativas de la medicina convencional para prevenir la osteoporosis, sin embargo, estos tratamientos incrementan los riesgos de enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, coágulos de sangre y cáncer de mama. Por muchos años se ha utilizado el tratamiento de estrógenos sintéticos conjuntamente con suplementos de calcio con el propósito de revertir esta condición, sin embargo se trata de un esquema que no ha logrado beneficios relevantes.
¿Qué propone la Medicina Sistémica ?
Además del ejercicio regular y la dieta balaceada con una cantidad adecuada de calcio, vitamina D y proteínas, el uso del Ñame salvaje mexicano , precursor de la progesterona natural, es de importancia capital para el tratamiento de la osteoporosis, pues sustituye el déficit de progesterona en mujeres post menopáusicas, sin causar efectos secundarios.
El Sulfato de Glucosamina y Condroitín es también de gran ayuda para combatir la osteoporosis porque estimula la síntesis de glucosaminoglicanes y ácido hialurónico que conforman la matriz cartilaginosa, inhibe la degradación de estos glucosaminoglicanes, estimula la regeneración del cartílago articular, además de tener efecto anti-inflamatorio por estabilización de las membranas celulares y aumenta la sustancia basal intercelular. Calmag , (calcio y magnesio ionizado con vitamina C), es esencial para la formación de los osteocitos. La vitamina C trabaja conjuntamente con el calcio y magnesio para fortalecer la estructura de huesos y cartílagos y evitar su deterioro, además, su acción antioxidante detiene su destrucción.