El virus de la varicela zoster produce dos síndromes. El primero es la Varicela, una enfermedad contagiosa en niños susceptibles, usualmente benigna. Años más tarde, la reactivación del virus que vive latente en la raíz de los ganglios nerviosos dorsales produce una erupción cutánea llamada Herpes Zoster o, popularmente, "culebrilla".
La declinación de la inmunidad celular que puede ocurrir naturalmente por el envejecimiento o ser inducida por enfermedades inmunosupresoras o medicamentos incrementan el riesgo del Herpes Zoster. En personas mayores de 75 años se presenta en cerca de 10 casos por mil personas cada año. Más del 90% de los adultos tienen evidencias en sangre de la infección y, por ende, tienen riesgo de padecer Herpes Zoster.
Otros factores de riesgo son los pacientes con Cáncer, HIV, drogas inmunosupresoras (incluyendo los esteroides) y los transplantados.
Historia Natural
La enfermedad comienza con sensaciones cutáneas anormales que van desde hormigueo, prurito, ardor a dolor severo. Luego aparece una erupción unilateral de vesículas claras, que luego se convierten en pústulas, úlceras y costras. La curación ocurre en un periodo de dos a cuatro semanas y resulta en descamación y cambios permanentes en la pigmentación. El diagnostico es clínico y el tratamiento sintético es con drogas antivirales.
Neuralgia Postherpetica y otras Complicaciones
La neuralgia postherpética se define como un dolor que persiste más de 30 días después del inicio de la erupción o después de su curación, y es la complicación más frecuente. Tanto la incidencia como la duración de esta complicación se relacionan estrechamente con la edad del paciente. Se caracteriza por dolor neuropático, que puede persistir durante meses o años. Para su tratamiento convencional se utilizan drogas opioides, esteroides, antidepresivos y anticonvulsivantes, sin embargo, los efectos adversos de estos fármacos pueden ser aditivos especialmente en ancianos. Los antivirales no previenen la neuralgia.
Tratamiento sistémico
Prescribimos a nuestros pacientes combinaciones de adaptógenos que incrementen sus niveles de energía, tales como Eleutherococcus senticosus y Pfaffia paniculata ; junto con plantas que potencian el sistema inmunológico, tales como: Astrágalus membranáceus , Ganoderma lucidum , Grifola frondosa , Echinacea , Uncaria tomentosa , Andrographis paniculata , entre otras.
Con estas combinaciones herbarias, la Medicina Sistémica alivia el dolor, reduce la severidad, duración y complicaciones del Herpes Zoster. Además, mejora la calidad de vida del paciente, sin producir efectos secundarios