La humanidad se encuentra ante una encrucijada en el tratamiento con medicamentos sintéticos de las enfermedades crónico degenerativas, por cuanto, a pesar de que el estudio del efecto genético de los fármacos (Farmacogenómica) es la última y más avanzada tecnología existente en el planeta para valorar medicamentos, la industria no se atreve a publicar este tipo de estudio, pues de hacerlo se pondrían de manifiesto las terribles alteraciones del genoma humano, causadas por la mayoría de los sintéticos. La estrategia maquiavélica de gran parte de la industria de sintéticos pareciera consistir en alterar más al genoma humano para que las personas se vean forzadas a consumir nuevos medicamentos para nuevas dolencias, lo cual sólo lleva al callejón sin salida de una muerte prematura y a la actual tragedia de una terapéutica convencional poco efectiva, altamente generadora de efectos secundarios.
Según la Organización Mundial de la Salud, actualmente 180 millones de personas padecen diabetes mellitus, en el ámbito mundial, pero se estima que esta cifra se duplicará para el año 2030. Cerca de 3 millones de personas fallece a causa de esta enfermedad y sus frecuentes complicaciones vasculares, neuropáticas, renales o infecciosas, lo que convierte a esta enfermedad en una de las primeras causas de mortalidad del planeta, llegando a ocupar un puesto relevante junto a las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.
La gangrena del pie ocurre en hasta 15% de los diabéticos, quienes presentan úlceras necróticas (tejido muerto por falta de oxígeno y nutrientes). Esta complicación es causal de más del 85% de las amputaciones de las extremidades inferiores en el mundo industrializado: aproximadamente un millón de personas sufren una amputación por pie diabético gangrenado cada año, cifra que corresponde a una amputación cada 30 segundos. En dos de cada 3 personas con úlceras que han logrado cicatrizar, ocurre la recurrencia de la lesión antes de los 5 años y la amputación en 12% de esos casos.
La degeneración orgánica y funcional causada por la diabetes representa una gran carga emocional y económica sobre los pacientes, familiares y servicios de salud.
La alta tasa de amputaciones y su posterior reincidencia, es una clara señal de que los tratamientos convencionales no ofrecen la solución correcta. Es debido a ello, que el equipo científico de la Medicina Sistémica en Venezuela se abocó al estudio de un grupo sinérgico de plantas medicinales que habían demostrado tener, cada una de ellas, beneficios individuales en el tratamiento de las enfermedades circulatorias obstructivas, y cuyos principios activos y mecanismos de acción habían sido descubiertos previamente.
Es importante destacar que en contraste con los medicamentos sintéticos que operan en base a un solo principio activo, muchas plantas medicinales ejercen sus efectos benéficos a través de los efectos aditivos, y multiplicadores (sinergéticos) de sus múltiples principios nutricionales primarios sobre las células, debido a que dan origen a principios secundarios terapéuticos (que surgen de la combinatoria de los primarios) lo cual es imposible para un sintético basado en un solo principio activo.
Por ello, y para lograr el efecto multiplicador (sinergético) terapéutico, es necesario utilizar fórmulas herbolarias con plantas que no produzcan efectos secundarios, ya que al igual como los efectos positivos son multiplicadores también lo son los negativos, como efectivamente ocurre cuando se combinan simultáneamente varios sintéticos.
En el año 2000, la Teoría Sistémica suministró los fundamentos para combinar plantas superiores (adaptogénicas) -sin efectos secundarios- con máxima eficacia. Los resultados fueron extraordinarios: 90% de remisión o curación de diversas enfermedades crónicas degenerativas, tales como la diabetes.
La metodología sistémica, constituyó un avance evolutivo en la terapéutica herbolaria, ya que excluyó el uso de plantas con efectos secundarios o tóxicos, que venían siendo utilizadas por la tradición herbolaria milenaria, al mismo tiempo que agregó plantas estimulantes de la producción de energía celular y de la inteligencia biológica que previamente no fueron incluidas en la fitoterapia tradicional. El resultado fueron las fórmulas herbolarias sistémicas, basadas en las leyes de la Biofísica Informacional. En otras palabras, a las formulaciones tradicionales previamente diseñadas únicamente para mejorar la función de un órgano, se les agregaron plantas bioestimulantes que proveen energía vital a las células, y plantas que mejoran la regulación de los sistemas inmune, endocrino y celular, indispensables para una buena función del sistema global.
También resulta importante comprender que cualquier enfermedad crónica degenerativa, producto del envejecimiento, debe ser tratada de manera sistémica pues el cuerpo humano es un TODO interconectado e interdependiente, lo cual coloca los tratamientos ortodoxos organicistas, incluyendo la fitoterapia ortodoxa, en la edad de piedra, al no considerar la totalidad, y centrarse únicamente en el órgano específico, olvidando la importancia de la energía celular y de la inteligencia biológica reguladora en los procesos curativos.
Después de los 30 años de edad, cuando las personas comienzan a envejecer, se inicia un colapso genético paulatino, que conduce a la enfermedad y a la muerte eventual del cuerpo físico; sin embargo, este decaimiento progresivo puede ser desacelerado, detenido, e incluso revertido, mediante el uso de un grupo de bio-estimuladores genéticos que tienen la capacidad de actuar como antídotos al envejecimiento.
Los complejos mecanismos de estos antídotos genéticos pueden resumirse diciendo que potencian la energía, la inteligencia celular y la función estructural, al transmitir al organismo la información de supervivencia, la energía y los sustratos biofísicos y bioquímicos, necesarios para la vida. Esto va en concordancia con lo establecido por el Premio Nobel Schroedinger en su descubrimiento de que todos los sistemas vivientes son Sistemas Abiertos; es decir, capaces de intercambiar energía, información y sustratos con el medio ambiente. En síntesis, es posible comunicar vida al cuerpo humano envejecido, a partir de la vida que existe en los reservorios de la naturaleza, valga decir en este caso: rejuvenecer al organismo. La vida puede ser transferida a cualquier organismo, al suministrarle energía, información biológica y los sustratos indispensables para potenciar sus funciones metabólicas, pues estos tres elementos conforman el común denominador necesario para la existencia de la vida. La Inteligencia Biológica utiliza información, energía y materia prima para generar la estructura corporal, y para mantenerla en funcionamiento equilibrado.
El genoma humano constituye la totalidad de los genes que integran la célula. Se trata de aproximadamente 48 mil genes. Cada uno de ellos puede operar como un programa de ordenador capaz de generar una o más sustancias bioquímicas fundamentales para el metabolismo y, por ende, la vida orgánica. El genoma por tanto, es el responsable de más de 48 mil sustancias químicas que se constituyen por combinatoria en billones de sustancias químicas todas participantes en el proceso de la vida.
En la Medicina Sistémica se han desarrollado fórmulas de bio-estimuladores adaptogénicos que tienen la capacidad de potenciar el funcionalismo del genoma humano, al estimular genes deprimidos, asociados al metabolismo de la energía celular, y al modular genes exceviamente activos, responsables de la respuesta inflamatoria directamente asociada a la enfermedad crónica degenerativa, como ocurre en la diabetes, cáncer y otras. El trabajo genético de la Medicina Sistémica puede verse publicado en la prestigiosa revista científica inglesa ´Phytotherapy Research´, Mayo 2007.
La gran solución a cualquier enfermedad crónico degenerativa se encuentra en comprender que su génesis ocurre a partir del colapso de los 3 ejes funcionales que conforman el común denominador de todo sistema biofísico, representado por la Energía celular, Inteligencia Biológica y Organización funcional. Los mismos comienzan a declinar a partir de los 30 años, momento, donde debe comenzar a suministrarse al organismo complementos adaptogénicos sinérgicos que tengan la capacidad de transferir vida, y de preservar la integridad de cada uno de los 3 ejes biofísicos vitales.
Hoy día la diabetes tipo II puede ser tratada con gran eficacia mediante el uso de plantas adaptogénicas, al haberse demostrado genéticamente la capacidad de una fórmula sistémica, denominada Circulat, para rejuvenecer el genoma humano y, por ende, llevar a remisión la diabetes tipo II, la cual viene descrita al final de este artículo.
La diabetes tipo II es una enfermedad crónica degenerativa. La enfermedad crónica degenerativa cualquiera que sea su manifestación clínica y sintomática, se define como toda esa enfermedad que se origina a partir de la segunda mitad de la vida; es decir, después de los 30 años de edad. La misma proviene únicamente del envejecimiento genético y celular. No tiene otro origen, salvo en casos excepcionales. Otros ejemplos son: cáncer, insuficiencia cardiaca, artritis, cirrosis, aterosclerosis, colesterol y triglicéridos elevados, várices, impotencia, infertilidad, y muchas otras más.
Existen excepciones a la regla anterior; sin embargo, la mayoría de las mismas sólo se presentan como producto del envejecimiento. La prueba está en que 98% de las personas que las padecen llegaron perfectamente sanas hasta los 30 años de edad, momento a partir del cual comenzó a cambiar la biología y empezaron a padecer de signos y síntomas cada vez más pronunciados de enfermedad.
En cuanto al 2% de excepciones, las mismas usualmente se deben a envejecimiento prematuro por impactos negativos de vida, de carácter químico (venenos o toxinas), biológicos (virus, bacterias, hongos o parásitos), físicos (rayos ultravioletas, rayos X, electromagnetismo, etc.,) o problemas emocionales que generan un estrés excesivo en el sistema celular, glandular e inmune, llevando al organismo a la degeneración prematura que usualmente sólo ocurre con el envejecimiento.
¿Qué tienen todas las enfermedades crónicas degenerativas en común? ¡Una sola cosa! Todas ellas se originan a partir del envejecimiento genético y, por ende, celular. Esto se confirma a través de la genética molecular. Es importante pues, comprender que la enfermedad crónica degenerativa en sus diversas manifestaciones no existe, lo que sí existe es la disfunción orgánica, en sus miles de manifestaciones, producto del colapso celular y genético, lo cual equivocadamente ha sido denominado ENFERMEDAD crónica degenerativa. Es por ello que la gran falla inherente al tratamiento de todas las enfermedades crónico degenerativas es no tratar su común denominador, que es el envejecimiento celular y genético.
El tratamiento herbolario sistémico para la diabetes no tiene efectos secundarios, demostró ser sinérgico potenciando los tres aspectos del sistema viviente: la energía, la inteligencia biológica y la organización celular. El resultado de esta formulación se manifiesta a través de una cascada de reacciones biológicas benéficas, indispensables para restituir la salud, lo cual fue confirmado en pruebas genéticas que determinaron su capacidad para actuar positivamente sobre un número significativo de genes que no pueden ser influenciados de otra manera.
Una de las cosas más importantes del enfoque sistémico es que evolucionó más allá del enfoque puramente organizacional de la medicina convencional y de la misma fitoterapia milenaria, los cuales trataban mayormente la estructura, y al hacerlo excluían el 90% de la solución, al no estimular la energía celular ni la inteligencia genética. Esto se demostró en los estudios del genoma humano, donde las fracciones herbolarias energizantes y las potenciadoras del sistema inmune influenciaron positivamente 9 veces más genes que las formulaciones herbolarias tradicionales; es decir una eficacia 900% mayor. En otras palabras, si las plantas estimulantes de la energía y de la inteligencia biológicas no están presentes, la fitoterapia no tiene la misma efectividad, lo cual corrobora el enfoque sistémico en la estimulación sinergética del genoma humano. Ello coincide con los resultados clínicos de la Medicina Sistémica en el tratamiento del pie diabético, patología en la cual evitamos la amputación del 88,5% de los pacientes.
EL CIRCULAT
Las pruebas para determinar la influencia terapéutica de la formulación sistémica denominada Circulat, sobre el genoma humano, fueron realizadas en el laboratorio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsilvania. Los estudios fueron encabezados por el Dr. Anatoly Antoshechkin, PhD, médico, toxicólogo, geneticista molecular, ex-director del Programa Espacial Soviético, miembro de la Academia de Ciencias de Rusia, de la Academia de Ciencias de Nueva York y del Colegio Americano de Genética Médica. Los resultados fueron publicados en Phytotherapy Research, la publicación científica de mayor impacto en su especialidad, la cual aparece indexada en la Biblioteca Nacional de Medicina de los EEUU.
El estudio de genética molecular corroboró la superioridad del enfoque sistémico al validar lo siguiente:
. La sinergia molecular resultante de la estimulación de los 3 ejes fundamentales del sistema biofísico.
. La estimulación significativa de 187 genes implicados en la producción de energía y en las funciones biofísicas globales.
. La inhibición significativa del gen de la interleuquina 6 (IL6), involucrado en los procesos endoteliales inflamatorios que inician las complicaciones vasculares del diabético.
. La significativa estimulación (más del doble) del gen HMGA1, responsable de los mecanismos de captación celular de la glucosa sanguínea, el cual sólo aparece estimulado por el efecto sinergético (total) más no individual de las fracciones herbolarias.
. La inhibición del gen SLC19A2 asociado al origen de la diabetes.
. La existencia de una Inteligencia celular asentada en la genética, la cual puede ser regulada por formulaciones herbarias.
. La influencia normalizadora del Circulat sobre el genoma humano.
. Los resultados clínicos en pie diabético, patología en la cual Circulat evita la amputación del 88.5% de los pacientes.
. Que el enfoque fitoterapéutico organizacional es simplista e incompleto, debido a que solo modifica genes relacionados con la estructura orgánica, lo cual sólo representa el 10% de la solución.
. Que un grupo importante de genes (20%) sólo son influenciados por la sinergia de la formulación; es decir, que no son influenciados por ninguna de las fracciones herbolarias individuales.
. La Teoría Sistémica desde el punto de vista molecular.
LA FÓRMULA
Circulat es una combinación de extractos estandarizados de plantas adaptogénicas, consistente de:
1. Plantas Energizantes: son las que incrementan la síntesis de la molécula de energía celular, el trifosfato de adenosina, que incrementa la capacidad para restituir la función y estructura orgánica: Eleutherococcus senticosus, Leuzea carthamoides, Panax ginseng, Panax quinquefolius, Pfaffia paniculata, y Rhodiola rosea.
2. Plantas potenciadoras de la Inteligencia Biológica: son esas que modulan los sistemas inmunológicos, neurológicos, endocrinos y celulares al aportar información vital para que el computador orgánico pueda optimizar sus funciones biológicas: Echinacea angustifolia, Echinacea purpurea, Ganoderma lucidum, Grifola frondosa, Hydrastis canadensis, Petiveria alliacea, Sutherlandia frutescens, y Uncaria tomentosa.
3. Plantas organizacionales: son esas que optimizan la función orgánica y los órganos al promover vasodilatacion, perfusión tisular, estimulación del factor de crecimiento endotelial y epitelial: Angelica sinensis, Crataegus oxyacantha, Croton lechleri, Ginkgo biloba, Hydrocotyle asiatica, Ruscus aculeatus, Vaccinium myrthillus, y Tabebuia avellanedae (Tabla 1).
La fórmula actualmente aguarda patente norteamericana PCT/US06/60794, es por ello que no se reflejan las proporciones.
SUPERIORIDAD DEL ENFOQUE SISTÉMICO
Desde el punto de vista de análisis de resultados genéticos, estos apoyan la formulación de acuerdo a la Teoría Sistémica, debido a que las 3 categorías de plantas mencionadas, al actuar juntas, además de ensamblarse en un conjunto sinergético nueve veces más potente que una formulación herbolaria tradicional, también modulan 4 genes relacionados con el origen de la diabetes, los cuales, de no haberse seguido las leyes de la sistémica, no hubiesen sido regulados. Ver http://www3.interscience.wiley.com/cgi-bin/jissue/112593704
RESULTADOS CLÍNICOS
Estudios clínicos realizados con 174 hombres y mujeres mayores de 30 años, diabéticos que sufrían de grados severos de gangrena del pie, demuestran que la fórmula Circulat previno la amputación de 88.5% de los casos.
EVIDENCIAS FOTOGRÁFICAS