Todo nuevo conocimiento, siempre se fundamenta en conocimientos anteriores. Es como ir construyendo un muro en donde cada nuevo bloque se coloca encima de los bloques preexistentes. A modo de ejemplo en la medicina moderna, vemos que descubrimientos hechos hace 50 años, como el desarrollo de la penicilina por el Dr. Fleming, han permitido a la ciencia desarrollar nuevos y mejores antibióticos.
La Medicina Sistémica, fundamentada en el uso de adaptógenos, no es la excepción a esta norma. El investigador venezolano José Olalde, mientras buscaba una solución efectiva para las enfermedades crónico degenerativas, se percató que los cosmonautas rusos, desde hace más de 40 años, venían utilizando plantas conocidas como adaptógenos con las cuales mejoraban de manera muy significativa su desenvolvimiento físico y mental en el espacio.
Al momento de salir de la órbita terrestre, se generan cambios dramáticos en el medio ambiente que inducen cambios físicos en los cosmonautas, tales como: osteoporosis severa, sarcopenia (rápida disminución de la masa muscular), desorientación vestibular (oído interno), gran tendencia a problemas cardíacos y muchos otros desbalances que en conjunto conforman lo que se denomina el Síndrome de Adaptación Espacial (SAE).
Es cuando aparece el SAE que los adaptógenos juegan su papel de mayor importancia, al reducir la duración de este fenómeno de 15 a 5 días. Se trata de una disminución muy significativa que denota el aumento de la capacidad de adaptación del cuerpo humano al tomarlos en situaciones que atentan contra la vida misma.
Olalde observó la similitud entre el SAE y el proceso de envejecimiento, que se manifiesta en forma de enfermedades crónico degenerativas, tales como: hipertensión, diabetes, dislipidemias, obesidad, y otras enfermedades que ocurren después de los 40 años de edad.
Así como existe un SAE, que puede ser revertido muy efectivamente por los adaptógenos, existe el SGA (Síndrome General de Adaptación) descrito por el Dr. Hans Selye, por el cual pasamos todos los seres humanos durante nuestra vida. Estos dos fenómenos tienen gran similitud. En palabras del cosmonauta ruso Sergei Szalyotin "los cambios que se generan en el cuerpo de los cosmonautas, son exactamente iguales a los que ocurren en el envejecimiento" .
Basado, entre otras cosas, en esta similitud entre SAE Y SGA, el ingeniero Olalde desarrolló la Teoría Sistémica de los Sistemas Vivientes, un nuevo bloque de conocimientos aplicables al área de la salud, que permitió el desarrollo de la novedosa y tan efectiva Medicina Sistémica, que fundamenta los tratamientos en combinaciones de adaptógenos, que varían de acuerdo a la condición o enfermedad.
En conclusión, los descubrimientos y avances científicos hechos por el comando espacial ruso hace 40 años (Medicina Cósmica), fueron vistos y analizados por un investigador venezolano quien logró mediante el desarrollo de un marco conceptual, plasmar en la realidad un nuevo bloque de conocimiento llamado Medicina Sistémica, destinado a dejar su huella en la historia de la medicina, como un salto evolutivo en el tratamiento de la enfermedad crónica degenerativa.