Desde hace mucho tiempo, los padres han observado que algunos niños se vuelven hiperquinéticos luego de ingerir alimentos que contienen ingredientes o colorantes artificiales. Los médicos – para no mencionar a la industria de alimentos - se han mantenido escépticos , debido a que no existían pruebas de estos efectos o, por lo menos, no se basaban en estudios científicos rigurosos.
Como a menudo sucede, los padres se encontraban un paso por delante de los profesionales , como demostró un estudio cuidadosamente diseñado sobre 300 niños , que se publicó en la revista británica “the Lancet”.
Este estudio demostró que una gran variedad de colorantes utilizados en los alimentos y un preservante–el benzoato de sodio--ingredientes que se encuentran en algunas bebidas, jugos empacados y aderezos para ensaladas, hacen que muchos niños se concentren menos y sean más hiperactivos.
Así pues, resulta obvio que muchos de los casos de niños diagnosticados erróneamente como sindrome de déficit de atención e hiperactividad (SDAH o ADD) corresponden a niños bajo los efectos de sustancias químicas y/o azúcares .
Los médicos con frecuencia equivocan el diagnóstico y con demasiada facilidad prescriben peligrosos psicofármacos para el tratamiento del ADD, tales como Ritalin, Concerta, Aderall y otros , que pueden causar efectos adversos de importancia.
Este estudio adelanta alternativas terapéuticas saludables para tranquilizar a los niños hiperactivos y ayudarlos a mantener su concentración: eliminar de su dieta los colorantes y preservantes artificiales, y disminuir su consumo de “ chucherías ” y azúcares.