Los requisitos que piden las oficinas de patentes de los países desarrollados, exigen que la tecnología o invención tenga 3 características fundamentales para poder aplicar y recibir la patente. La invención debe ser nueva, no obvia e inesperadamente superior a cualquier otra tecnología existente en el planeta (en otras palabras, la mejor en su área de aplicación).
Es muy importante tener claras estas definiciones y características, para poder comprender plenamente las consecuencias del otorgamiento de la patente de invención a la Medicina Sistémica por las potencias científicas más grandes en este momento de la tierra, como lo son Estados Unidos de Norteamérica (a través de su oficina de patentes) y Rusia a través da la suya.
La Medicina Sistémica, es la aplicación de la teoría sistémica al campo de la medicina en el tratamiento de las enfermedades crónico degenerativas (ECD); y fue creada en Venezuela por el investigador Venezolano José Olalde Rangel en el año 2001.
Hasta ese momento era una teoría que había que poner en práctica para corroborar su funcionamiento y así comenzaron miles de pacientes a ser tratados por médicos especialistas en esta tecnología para lograr en los últimos 5 años, una expansión vertiginosa de 1 clínica a 52 y se han visto más de 1.000.000 (1 millón) de pacientes con un éxito clínico que se encuentra entre el 80% al 90% en todas estas enfermedades, consideradas incurables hasta la aparición de esta novedosa tecnología.
Decenas han sido los trabajos científicos realizados en los Centros Médicos Docentes Adaptógenos, decenas han sido las conferencias internacionales a las que ha sido invitado el Ingeniero Olalde, líder de este gran movimiento y su equipo médico, obteniendo en todas y cada una de ellas una enorme aceptación y validación por parte de las comunidades científicas del mundo entero.
Es importante clarificar, que las plantas no son patentables, como tampoco lo es el agua debido a que son patrimonio de la humanidad. El gran avance se ha dado en el año 2007, cuando las respectivas oficinas de patentes de USA y Rusia, luego de un minucioso y detallado estudio durante el cual se tuvo que responder cientos de preguntas a los expertos que conforman estas oficinas, decide cada una por separado, otorgar a la medicina sistémica, una patente de invención por ser nueva, no obvia e inesperadamente superior a cualquier otro tratamiento en el mundo para las enfermedades crónicas degenerativas. Por otra parte, se debe destacar, que en USA, se otorgó por las mismas razones, una patente a la fórmula circulatoria sistémica mientras que en Rusia, se otorgo una patente amplia que contempla la aplicación de la sistémica en problemas dermatológicos, ginecológicos y circulatorios. Estas acciones tomadas por parte de USA y Rusia, no dejan lugar a duda, de que el novedoso y efectivo método de clasificación y combinación de adaptógenos de las 3 categorías, Energía, Biointeligencia y Organización, es el tratamiento más eficaz para el tratamiento de este grupo de enfermedades que año tras año producen consecuencias devastadoras a nivel mundial. La Medicina Sistémica, está comprobada, no puede haber discusión al respecto, a llegado igualmente a un punto histórico en el cual no tiene que demostrar nada; funciona, es científica, es nueva, no es obvia y es inesperadamente superior a lo utilizado hasta ahora en el planeta para el tratamiento de las ECDs. Esto da realmente una esperanza de una vida mejor para todos los habitantes de este hermoso planeta tierra.