Más de 50 millones de americanos y más de 100.000 puertorriqueños padecen esta enfermedad. Pero es importante notar que siete de cada 10 hombres mayores de 70 años muestran signos de malignidad prostática, en otras palabras: cáncer de próstata.
La hiperplasia prostática benigna es tan común que se ha dicho: "Todos los hombres tendrán agrandamiento de próstata si viven lo suficiente".
Menos de la mitad de los hombres con hiperplasia prostática benigna sufren síntomas de la enfermedad, lo que obliga a que todo hombre acuda a consulta médica preventiva a partir de los 50 años de edad. Se puede sospechar la presencia de agrandamiento prostático cuando se presentan síntomas como:
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Irritativos |
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Aumento de la frecuencia urinaria |
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Incontinencia urinaria |
| Sensación de vaciamiento incompleto |
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Los tratamientos convencionales, basados en bloqueantes enzimáticos como el Finasteride y el Dutasteride, y bloqueantes adrenérgicos como Tamsulozin y Doxasocin, disminuyen el tamaño prostático y los síntomas, pero pueden producir importantes efectos adversos.
La Medicina Sistémica es un nuevo enfoque terapéutico, integrativo, ejercido por médicos que prescriben medicamentos naturales y sintéticos, bajo los principios de la Teoría de los Sistemas Vivientes desarrollada por el investigador José Olalde en el año 2001. Se trata de una medicina tecnológica de avanzada, que conjuga los conocimientos del pasado con las realidades del presente, ofreciendo así alternativas terapéuticas efectivas.
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Según la Medicina Sistémica, la salud de todos los sistemas vivientes se basa en un triángulo formado por tres factores, que son: Energía, Inteligencia biológica y Organización. Diferentes agentes agresores físicos, químicos, biológicos o emocionales pueden afectar cualquiera de estos factores, aumentando el desorden del sistema (la entropía), lo que conduce a las enfermedades degenerativas crónicas, tales como la hiperplasia prostática benigna o el cáncer de próstata. |
Los médicos especializados en este enfoque terapéutico, prescriben combinaciones de plantas medicinales adaptogénicas que actúan sinérgicamente aportando orden al desorden, lo que produce una tendencia endógena a la curación, que lleva al organismo al balance (homeostasis). Esto se traduce en un aumento del potencial de supervivencia.
En los pacientes con hiperplasia prostática benigna, indican combinaciones de adaptógenos que estimulan la producción de energía y mejoran los mecanismos reguladores de la Inteligencia biológica, previniendo el crecimiento, disminuyendo el tamaño de la próstata, los síntomas obstructivos y el Antígeno Prostático Específico (PSA). Esto ha sido demostrado por estudios clínicos.
Estas fórmulas sistémicas:
Contienen plantas energizantes que estimulan la actividad de enzimas que producen la molécula de energía celular –el ATP-, por lo que incrementan los niveles de energía corporal y, con ello, el rendimiento físico, mental y sexual.
Regulan el funcionamiento del eje pituitario-adrenal-testículos, disminuyendo la producción de hormonas relacionada con el crecimiento de la próstata, tales como: Prolactina y Dihidrotestosterona.
Disminuyen el tono muscular del piso pelviano, disminuyendo así los síntomas obstructivos causados por el crecimiento prostático.
Inhiben la multiplicación de células malignas e inducen su destrucción, debido a que estimulan la Inteligencia Inmune y la producción de proteínas antitumorales.