REGISTRESE
En este Site
 
Consultas al Mèdico
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
SVMS / Artículos de Opinión
Hospital Venezolano Corrobora Tratamiento de la Sistémica en HIV
Imprimir Aumentar tamaño de letra Reducir tamaño de letra
Utilidades
Dr. Alberto Muhammad

La Medicina Sistémica demuestra altísima efectividad, y debe ser definida como terapéutica o medicina sinergética. Su enfoque total, la hace de uso obligatorio en todo paciente portador del temible VIH/SIDA, lo que la convierte en el único tratamiento que brinda la esperanza de vivir con calidad de vida y mantener al VIH controlado
 

SIDA es el acrónimo de Síndrome de Inmuno-Deficiencia Adquirida, enfermedad que afecta a los humanos infectados por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Se dice que una persona padece de sida cuando su organismo, no es capaz de ofrecer una respuesta inmune adecuada contra las infecciones, debido a la inmunodepresión provocada por el VIH.

En Diciembre del 2004, habían 40.000.000 (cuarenta millones) de personas infectadas por VIH en el mundo, se produjeron 5.000.000 (cinco millones) de nuevos casos reportados y fallecieron un total de 3.000.000 (tres millones) de pacientes. Cada día, se infectan 15.000 personas en el mundo entero convirtiendo estas estadísticas al VIH en uno de los más terribles flagelos que tiene la humanidad en este momento.

Cabe destacar la diferencia entre estar infectado por el VIH y padecer la enfermedad. Una persona infectada por el VIH es seropositiva, y pasa a desarrollar un cuadro de sida cuando su nivel de linfocitos T CD4 (que son las células a las que ataca el virus) desciende por debajo de 200 células por mililitro de sangre.

El VIH se transmite a través de los fluidos corporales, tales como sangre, semen, secreciones vaginales y leche materna.

Luego de entrar al organismo por el torrente sanguíneo, se dirige a las células con especial preferencia a las del tejido linfoide; entra en ellas para luego penetrar el núcleo celular.  Luego, utiliza el ADN de la persona infectada, alterando la información en él contenida, y da la orden para que fabrique miles de copias del virus, ocasionando la destrucción de las células infectadas y la posterior  diseminación del virus a todas las células del organismo, donde realiza de manera continua este inteligente, pero mortal, engaño al ADN del portador.

Es bien sabido por la ciencia médica, que los virus se multiplican en el cuerpo humano, y que esta característica ha significado la mayor barrera para la ciencia en el desarrollo de un medicamento antiviral eficaz, ya que la molécula química ideal, debe penetrar la membrana celular, la membrana nuclear y llegar al ADN para luego selectivamente destruir al virus; cosa que hasta el presente ha sido imposible debido a que los medicamentos antiretrovirales, para poder ejercer su efecto contra el virus, simultáneamente van dañando el sistema celular del organismo, lo cual se manifiesta como efectos secundarios. Por ende, el organismo se defiende y erradica los virus solo mediante el propio sistema de defensas, y es de esta manera que se debe enfrentar esta enfermedad para lograr su erradicación. El punto álgido de esto, está en que el sistema inmunológico, es el objetivo de ataque del VIH y es por esto que vemos que los pacientes con SIDA fallecen por infecciones que aprovechan el estado de inmunosupresión para hacer estragos en el enfermo, llevándolo incluso a la muerte.

El VIH tiene una particular afinidad por un grupo de células conocidas como linfocitos CD4. Este grupo celular es de vital importancia en la respuesta inmunológica humana, ya que mantiene a raya a los agentes agresores biológicos (virus, bacterias, hongos y parásitos), por lo que su destrucción tiene consecuencias fatales, debido a que paulatinamente va dejando al organismo sin mecanismos de defensa y a merced de cualquier agente infeccioso. En la medida en que hay menos linfocitos, mayor cantidad de infecciones y mayores probabilidades de fallecer tendrá la persona con sida. Igualmente, tendrá mayores posibilidades de desarrollar enfermedades malignas, como el Sarcoma de Kaposi, Linfomas, etc.

Existen 2 marcadores de laboratorio que son los que permiten ver con precisión, la evolución de un paciente HIV positivo; estos son:

1-La cantidad de Linfocitos CD4. Mientras más linfocitos CD4 hayan, mejor y se establecen entonces rangos:

Más de 500 cel x ml (Rango normal).
Menos de 200 cel x ml (alto riesgo de infección y fallecimiento)

2-La carga viral (cantidad del virus que está presente en el organismo)
Cuando la carga viral está por encima de 5.000-10.000 copias/ml, se debe iniciar el tratamiento . Valores por encima de 25.000 copias/ml. se asocian con tasas más altas de progresión de la enfermedad.

En otras palabras, lo que determina la eficacia de un tratamiento en un paciente con  VIH/SIDA, es el aumento de los linfocitos CD4 del paciente y la disminución de la carga viral.

En el siguiente cuadro podemos observar la relación entre: Cantidad de CD4, carga viral, manifestaciones clínicas y años de evolución.

Hasta los actuales momentos, el tratamiento convencional ha consistido en el uso de combinaciones de antiretrovirales que han demostrado prolongar la supervivencia del paciente VIH positivo aunque repercuten fuerte y negativamente en su calidad de vida, por la severidad y cantidad de efectos secundarios tales como: toxicidad mitocondrial, dolor abdominal, alopecia, náuseas, vómitos, anemia, diarrea, astenia, vértigo, cefalea, hepatitis, insomnio, ictericia, fallo hepático, confusión mental, mialgia,  pancreatitis, neuropatía periférica, síndrome de fatiga crónica, etc. Es importante notar que estos efectos secundarios se asemejan notoriamente a los efectos secundarios de los agentes quimioterapeúticos utilizados contra el cáncer.

La solución a este complejo problema llamado VIH/SIDA y a los efectos secundarios de las drogas antirretrovirales, fue encontrada luego de un estudio clínico prospectivo en el servicio de infectología del Hospital Miguel Perez Carreño, el cual es el hospital de la seguridad social más importante y de mayor prestigio en Venezuela. http://www.adaptogeno.com/estudios_clinicos/Estudio%20IVSS.pdf 

Los extraordinarios resultados de este estudio evidenciaron 92,2% de respuesta positiva al tratamiento con la fórmula sistémica inmunológica, lo que cobra gran importancia cuando se considera que todos los pacientes que conformaron la muestra tenían entre 1 y 10 años recibiendo tratamientos antiretrovirales, por lo que los valores de laboratorio previos al inicio del tratamiento sistémico, fueron los mejores valores que se habían logrado con tratamiento antiretroviral.

Todos los logros observados en el estudio, como: incrementos de linfocitos CD4, las importantes disminuciones de la carga viral, el 100% de tolerancia al tratamiento y la desaparición de los efectos secundarios causados por la terapia antiretroviral fueron debidos a la formula inmunológica sistémica.

La Medicina Sistémica demuestra de esta manera su altísima efectividad, y debe ser definida como terapeútica o medicina  sinergética. Su enfoque total, sin dejar por fuera ninguna variable o factor inherente a la enfermedad, la hace de uso obligatorio en todo paciente portador del temible VIH/SIDA, y de esta manera se convierte en el único tratamiento, a nivel mundial, que brinda a este grupo de pacientes la esperanza de vivir con calidad de vida, manteniendo al VIH controlado a través de la potenciación del sistema inmune y del efecto antiviral que le confieren los adaptógenos contenidos en la fórmula. Esto es a fin de cuentas, la clave para poder vencer a este flagelo. 

 

Artículos relacionados:

 
Más artículos de Opinión »
 
         
Adaptógenos Internacionales
Todos Los derechos reservados 2008
Este Website es
constantemente actualizado.
Por favor visítenos regularmente



Suscritos Totales: 283085
Suscritos de Venezuela: 30939
Suscritos Internacionales: 252146
Ultima Actualización: 6/9/2008

SITE CREADO POR