Los problemas prostáticos en el hombre en la edad adulta son tema de común preocupación después de los 50 años de edad.
El más común de ellos es el crecimiento prostático o hiperplasia prostática benigna.
Esta patología tiene una incidencia del 50% en los hombres mayores de 50 años y de cerca del 90% en mayores de 70 años (70% de los cuales tienen signos de malignidad).
Se debe básicamente a cambios hormonales que ocurren normalmente en este período de la vida y que inciden entre otras cosas en la glándula prostática aumentando su tamaño y volumen, dando como consecuencia los signos y síntomas característicos que básicamente se deben a obstrucción urinaria baja y que enumero a continuación:
- Disminución del calibre del chorro de orina.
- Aumento del número de necesidad de micciones durante el día y la noche.
- Esfuerzo para orinar (pujo miccional).
- Sensación de no haber vaciado la vejiga luego de orinar (tenesmo miccional).
- Goteo postmiccional.
- infecciones urinarias frecuentes.
- Puede llegar a obstruirse totalmente la salida de orina.
Las soluciones planteadas hasta ahora por la terapeútica convencional son básicamente dos: la primera es indicar medicamentos que disminuyan el tamaño prostático o que relajen el esfínter vesical para así mejorar los síntomas, pero producen muchos efectos secundarios adversos. La segunda opción es la intervención quirúrgica RTU (resección transuretral) que en muchas oportunidades deja secuelas irreversibles como son la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil.
El uso de adaptógenos administrados en dosis adecuadas e indicados por médicos especialistas en Medicina Sistémica, ha demostrado tener una efectividad del 95% en pacientes con esta patología, es decir 9 de cada 10 pacientes tratados en los centros médicos Adaptógenos han resuelto sus problemas prostáticos sin los riesgos que conlleva la cirugía. Y sin efectos secundarios.
Esto debe ser dado a conocer ya que los avances de la ciencia son inevitables.