El paciente portador de una enfermedad crónico degenerativa (ECD) o "incurable", lleva sobre sí el gran peso que significa el deterioro progresivo de su salud. Esto se debe a que los tratamientos convencionales que utilizan exclusivamente fármacos sintéticos, no le ofrecen la posibilidad de remisión o vuelta a la normalidad, por el contrario, en la gran mayoría de los casos, vemos como una persona a la que se le diagnostica una ECD, comienza tomando uno o dos medicamentos para el tratamiento de los síntomas ocasionados por su enfermedad, y con el paso de los años, estará recibiendo más medicamentos: algunos para el tratamiento de su enfermedad y otros para los efectos secundarios ocasionados por los primeros. Además, el paciente se irá complicando paulatinamente con el paso del tiempo como veremos en los siguientes ejemplos:
Ejemplo #1: Paciente con Artritis Reumatoide:
1-Primero se le indica un analgésico antiinflamatorio no esteroideo (por ejemplo Ibuprofeno).
2-Se le indica un esteroide por vía oral (Prednisona, Metilprednisolona, etc).
3-Posteriormente se le indicará un protector gástrico (omeprazol, lanzoprazol, ranitidina), esto se hace para tratar la gastritis medicamentosa ocasionada por 1 y 2.
4-Se le prescribe una droga de "remisión" (hidroxicloroquina, metotrexate).
La hidroxicloroquina puede causar lesiones a nivel de la retina y el metotrexate es un fármaco que genera hepatotoxicidad severa, entre otros efectos secundarios.
5-Con el paso de los meses o años, el paciente presenta un Síndrome de Cushing secundario al uso de esteroides, diabetes secundaria, hipertensión u osteopenia.
6-Se le indicará algún medicamento para la diabetes (por ejemplo sulfonilureas) y un bifosfonato (alendronato) para la osteopenia, más algún medicamento antihipertensivo.
TOTAL: no menos de 8 fármacos que debe ingerir de manera permanente, de los cuales 5 son para tratar los efectos secundarios que origina el tratamiento inicial y solo 3 para el tratamiento de la enfermedad.
Ejemplo #2: Cirrosis hepática:
1-Se le indica al paciente diuréticos (espironolactona) y betabloqueantes (propranolol), con el objetivo de disminuir los síntomas de hipertensión portal; sin embargo la cirrosis sigue avanzando.
2- Se le indica protectores gástricos tipo omeprazol, etc.
3- La cirrosis avanza y el paciente presenta edema generalizado y ascitis (líquido dentro de la cavidad abdominal). Esto amerita la extracción del líquido intraabdominal durante hospitalización, más la colocación de albúmina por vía endovenosa y furosemida. Este tratamiento deberá repetirse cada vez que se llene el abdomen de líquido y de hecho esto ocurre cada vez más rápidamente.
4- Continúa el deterioro del paciente a pesar del tratamiento y comienzan a elevarse los niveles de amonio, por lo que se le indica una estricta dieta y lactulosa, sin embargo, en algún momento, el paciente presentará una encefalopatía hepática y finalmente morirá a pesar de los tratamientos indicados.
La evolución caracterizada por el deterioro progresivo del estado de salud, es una condición sin equanon e inevitable, que se observa en todo paciente portador de una ECD al ser tratado de manera convencional, como se aprecia en los ejemplos anteriores. Esto aplica a otras enfermedades, tales como: cáncer, linfomas, leucemias, hipertensión arterial, diabetes mellitus, osteoartrosis, asma bronquial, insuficiencia renal, sinusitis crónica, psoriasis, etc.
La evolución del paciente con ECD tratado convencionalmente sería:
1.-Diagnóstico de la Enfermedad Crónico Degenerativa |
2.-Tratamiento convencional |
3.-Alivio de los síntomas de manera temporal |
4.-Complicaciones de la enfermedad, efectos secundarios del tratamiento y deterioro de la calidad de vida |

Al ver la ECD con el nuevo paradigma que plantea la Medicina Sistémica , podemos dar un vuelco de 180 grados a la evolución tórpida, crónica y poco favorable que tienen estos pacientes e impactar positivamente la evolución de su enfermedad, ya que la teoría sistémica explica con gran claridad la causa de las enfermedades incurables y aporta las herramientas terapéuticas necesarias para atacar, contrarrestar y corregir la causa de las mismas.
Para impactar positivamente el futuro de las personas con diagnóstico de una enfermedad crónico degenerativa, es necesario ofrecer al organismo sustancias que mejoren su inteligencia biológica, su reserva funcional de energía y la estructura y función de sus órganos, obteniéndose como consecuencia una tendencia a la remisión o vuelta a la normalidad sin efectos secundarios.
1.-Diagnóstico de la Enfermedad Crónico Degenerativa |
2.-Tratamiento con Medicina Sistémica |
3.-Alivio de los síntomas y recuperación del estado de salud. Remisión de la enfermedad. Mejoría de la calidad de vida |

En definitiva la manera de cambiar e impactar positivamente el futuro de estos pacientes es a través del nuevo paradigma que hemos venido planteando durante los últimos tres años. La diferencia que se aprecia en la evolución de un paciente con ECD tratado convencionalmente vs la que se observa cuando el mismo es tratado con Medicina Sistémica es realmente impresionante.