| Introducción Después de la primera presentación ofrecida por el Profesor Nordenström en el año 1997, en colaboración con él comenzamos la aplicación clínica y la investigación de laboratorio sobre la terapia electroquímica (EchT) para tratar tumores. De acuerdo con números parciales coleccionados, la cantidad de pacientes tratados con EchT ha sido 14.800 hasta el año 2000. La tasa total efectiva ha sido 70%. La mayoría de los pacientes tratados eran aquellos quienes no podían ser tratados por una operación quirúrgica o no respondían a una terapia química o radio-terapia. Por lo tanto, EchT ofrece un nuevo método efectivo de tratamiento. 8.641 casos de tumores malignos, tratados con EchT y con un seguimiento a largo plazo en 82 hospitales entre 1987 y 1994, y 2.069 casos de tumores benignos tratados en 16 hospitales desde 1995 hasta 1999 fueron coleccionados. Los resultados están presentados en este trabajo. I. TUMORES MALIGNOS SEXO Y EDAD DE LOS PACIENTES: Hubo 5.181 casos masculinos y 3.460 femeninos. 1284 casos de 20 a 40 años de edad, 4583 de 41 a 60 años, 2485 casos de 61 a 80 años y 289 casos con más de 81 años. Ver Tabla 1.  TIPOS DE TUMORES MALIGNOS Entre los 8641 casos de tumores malignos hubo 4.391 casos (57,1%) de tumores superficiales y 3.710 casos (42,9%) de tumores viscerales. Ver Tabla 2. Tabla 2 - Clasificación de 8641 casos de tumores malignos
Tumores superficiales
(Número de casos) |
Tumores viscerales
(Número de casos) |
Cáncer de piel 1058 |
Cáncer de esófago 1595 |
Cáncer de mama 744 |
Cáncer de pulmón 1113 |
Tumor de cabeza y cara 698 |
Cáncer de hígado 961 |
Cáncer metastático de
nodos linfáticos superficiales 461 |
Cáncer de garganta 21 |
Tumor de tiroides 350 |
Cáncer de próstata 20 |
Tumor de vulva 337 |
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Melanoma 326 |
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Tumor de pecho y
pared abdominal 272 |
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Cáncer de cavidad oral 238 |
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Cáncer de parótida 184 |
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Rabdomiosarcoma 133 |
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Otros 130 |
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Total 4931 |
3710 |
GRADOS DE TUMORES MALIGNOS Según la escala UICC, hubo 950 casos de primer grado, 2919 casos de segundo grado, 3138 casos de tercer grado y 1634 casos de cuarto grado. El porcentaje de los casos de tercer y cuarto grado fue 55,2%. Ver Tabla 3. Tabla 3 - Grados de tumores malignos  El porcentaje de casos de tercer y cuarto grado de tumores viscerales fue 76,8% (2850/3710) mientras el porcentaje de casos de tumores superficiales fue 63,8% (1921/4931). Ver Tabla 4. Tabla 4 - Los grados de cánceres viscerales y superficiales  TAMAÑO DE TUMORES MALIGNOS Entre los 8641 casos de tumores malignos, el número de casos de tumores viscerales con un diámetro de 3,0 hasta 5,0 cmts. fue 477 (12,0%); de 5,1 hasta 7,0 cmts. fue 1254 (33,8%); de 7,1 hasta 9,0 cmts. fue 1498 (40,4%); el número de casos de 9,1 hasta 13,0 cmts. fue 390 (10,5%); y de 13,1 hasta 21,0 cmts. fue 121 (3,3%). La mayoría de los casos fue con tumores de un diámetro de 5,1 hasta 9,0 cmts. El número fue 2752, 74,2% (2752/3710). El número de casos de tumores grandes con un diámetro de más de 7,1 cmts. fue 2009, 54,2% (2009/3710). Ver Tabla 5. El número de casos de tumores superficiales con un diámetro mayor de 7,1 cmts fue 1412, 28,6% (1412/4931). Ver Tabla 6. Hubo una diferencia significativa entre estos dos grupos. Tabla 5 - Diámetro (cmts.) de tumores viscerales malignos
MÉTODO DEL TRATAMIENTO Instrumento y electrodos: Se usó el instrumento tipo BK92, controlado por microcomputadora. El instrumento ZAY-6B, controlado por microcomputadora, puede ser usado. Ambos instrumentos aseguran un tratamiento seguro y efectivo. Los electrodos fueron de platino con un diámetro de 0,7 mm y una longitud de 150 mm. Los electrodos de platino tienen una buena conductividad eléctrica y propiedades anticorrosivas. Los electrodos para el tratamiento de tumores superficiales deben ser rígidos y los utilizados en tumores viscerales elásticos. Aquellos para el tratamiento de cáncer de esófago, próstata y recto fueron especialmente fabricados en forma de catéter. Técnica de operación: Antes de la operación se debe determinar la ubicación y tipo del tumor. En el caso de tumores superficiales, la ubicación y el tamaño pueden ser determinados directamente por visión y palpación. Después, bajo anestesia local, se inserta un trócar y el electrodo es insertado a través de él. El electrodo debe pasar por todo el diámetro de la masa del tumor para asegurar la cobertura completa del campo eléctrico sobre la masa del tumor. La distancia entre dos electrodos es normalmente 1,5 - 2,0 cmts. Después, se retira el trocar aislante de la masa del tumor y dejado en el tejido sano como protección contra cualquier daño por electricidad. Después, se conectan los electrodos separadamente al cátodo y al ánodo. Entonces se prende la elecricidad. La cantidad eléctrica aplicada es de 80 - 100 culombios por cada 1 cmt. de diámetro de masa del tumor. Para tratar el cáncer de esófago, se debe hacer un examen endoscópico para determinar el tipo, la longitud y la ubicación de la lesión, así como el grado de obstrucción. La tomografía computarizada es útil para determinar el espesor de la lesión que invadió la pared esofágica y para decidir la cantidad de electricidad a aplicar. El paciente se mantiene en posición sentada. Se inserta el electrodo de catéter esofágico bajo anestesia local por la cavidad nasal hasta la faringe. Se pide al paciente que trague el catéter que se insertará después en el esófago. Se hace un examen por rayos X, después que el paciente ha tomado una taza de suspensión de bario. Bajo monitoreo de rayos X, el electrodo del catéter es colocado precisamente en el lumen estrecho de la lesión. La longitud total de la lesión debe ser cubierta por el electrodo de catéter. Ahora se aplica electricidad en una cantidad de 60 - 80 culombio por cada 1 cmt. de longitud de la lesión. Si existe una estrechez cicatrizal seria del lumen, por causa de irradiación o una proliferación fibrosa de la anastomosis postoperatoria, es fácil insertar el catéter en el lumen estrecho. En este caso, se inserta un gastroscopio para buscar el orificio del lumen estrecho o para dilatar el lumen estrecho. Entonces el catéter de electrodo puede ser introducido. Para tratar el cáncer de pulmón, se puede usar rayos X para localizar el tumor. Los electrodos pueden ser introducidos en la masa del tumor a través de la pared toráxica si la masa está situada periféricamente. Entonces se aplica la electricidad. Se puede hacer un drenaje cerrado para evitar neumotórax. Si el tumor se encuentra en el área central, los electrodos deben ser introducidos bajo visión directa por toracotomía. Así se evitan daños de vasos grandes en el mediastino. Para tratar el cáncer del hígado, los electrodos pueden ser introducidos bajo monitoreo ultrasónico en el lóbulo izquierdo de la masa del tumor porque no hay estómago e intestinos superpuestos. Si la masa se encuentra en el lóbulo derecho, se introducen los electrodos bajo escaneo CT para evitar daños de los órganos adyacentes, como estómago, intestinos y el pulmón. Si la masa es mayor de 10 cmts. o si hay varias masas, los electrodos deben ser introducidos bajo visión directa por laparotomía para asegurar la distribución racional de los electrodos y para evitar el tejido residual del tumor. Para tratar cáncer de grado avanzado de la próstata, debe hacerse una dilatación uretral porque hay una estrechez de la uretra. Y después introducir el electrodo de catéter en la porción ístmica de la glándula y aplicar electricidad. INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES EchT es un método fácil de manipular, seguro, efectivo, menos traumático y con recuperación rápida. Es aceptado por pacientes viejos y/o débiles (insuficiencia de la función de órganos viscerales). Es apropiado para aquellos pacientes que no pueden ser operados quirúrgicamente o no aguantan radio o quimioterapia. Y EchT es un método para tratar lesiones locales. Es apropiado para tumores solitarios sin metástasis general. Según nuestra experiencia clínica, los casos indicados o contraindicados para EchT pueden ser divididos en tres categorías: bien indicados, relativamente indicados y contraindicados. Es como sigue:  La mayoría de los casos bien indicados fueron curados completamente (CR) después EchT; los casos relativamente indicados se curaron parcialmente (PR); y los casos contraindicados tenían una mejora temporal de los síntomas sin efecto terapéutico sobre la masa del tumor. COMPLICACIONES Y SU MANEJO Complicaciones son diferentes, según el tipo y la ubicación de tumores. Complicaciones tratando el cáncer de pulmones: Hubo 15% de neumotórax. Para el tipo central de cáncer de pulmones, el porcentaje fue todavía mayor y llegó al 30%. Las causas de neumotórax fueron: 1) hubo un retardo del tratamiento porque el paciente fue movido de la sala de rayos X donde se introdujeron los electrodos a la sala de operación donde el paciente recibió la electricidad. Esto ofreció la posibilidad de fuga de aire. 2) el paciente presentó tos. Las siguientes medidas preventivas han sido tomadas para reducir la incidencia de neumotórax: 1. En los casos cuando se usa la inserción percutánea de electrodos se puede realizar un drenaje toráxico antes de aplicar EchT. 2. Se administra Codeína antes de aplicar EchT para prevenir la ocurrencia de tos. 3. Aplicar la inhalación de oxígeno para suavizar la respiración. 4. Se aplica la electricidad inmediatamente después de la inserción de los electrodos en la sala de rayos X, antes de mover al paciente de sala. Hubo dos pacientes con hemoptisis que fue aliviada aplicando un agente hemostático por vía intravenosa. No es necesario tratar la tos de esputo sanguíneo obsoleto, porque desaparecerá espontáneamente. Hubo un caso de fístula de pequeños bronquios que fue aliviada después de un drenaje cerrado por 7 semanas. Lo mejor es aplicar EchT en casos del tipo central de cáncer de pulmones bajo visión directa después de la toracotomía. De este modo, las incidencias de complicaciones serán reducidas, la distribución de los electrodos es racional y, en consecuencia, la efectividad será muy buena. Complicaciones en el tratamiento de cáncer de esófago: Puede ocurrir arritmia o bradicardia cuando se trata el cáncer del segmento bajo del esófago porque su ubicación está cercana al corazón. La causa es la influencia de la corriente directa en el sistema de conducción del corazón sin dañar al músculo cardíaco. En este caso, el síntoma puede desaparecer bajando el voltaje o parar el tratamiento. O se puede usar una medicación, como lidocaina para regular el ritmo cardíaco o atropina para acelerar el pulso. El monitoreo EKG es necesario. A pacientes con un leve bloqueo de conducción se debe inyectar atropina antes de aplicar EchT. EchT puede ser aplicado si el pulso llegó a 90 - 100 pulsos por minuto. O se puede usar un voltaje más bajo (3 - 4 V) y una corriente más pequeña (20 - 30 mA) para alargar el tiempo terapéutico y para evitar la ocurrencia de arritmia. EchT no debe ser aplicado a pacientes con un grave bloqueo de conducción o aquellos que llevan un marcapaso. Hubo una incidencia de 1 - 2% de fístula del esófago y de la tráquea tratando cáncer de esófago con EchT. Esto ocurrió normalmente cuando el cáncer invadió la membrana exterior y estaba ubicado en los segmentos superiores y medianos del esófago, cercanos a la tráquea. El tejido necrótico formado después de EchT se cae y perfora en tráquea y mediastino. Fístula de un grado bajo pudo ser curada usando antibióticos y una terapia dietética. Para tratar una fístula severa, se debe realizar una operación quirúrgica. Entre los 1595 casos de cáncer de esófago tratados con EchT hubo 5 casos de hemorragia severa de la herida causada por EchT. Se curaron 4 casos por la inyección de un agente hemostático y por infusión de líquidos. Un caso fue mortal porque la hemorragia ocurrió a media noche. Para evitar la ocurrencia de complicaciones por formación de fístulas, se debería hacer un escaneo Computarizado antes de aplicar EchT, para tener idea sobre el espesor y el área de la lesión del cáncer y para determinar la apropiada cantidad de electricidad a usar. Si la lesión ha invadido el espesor completo de la pared del esófago y su longitud es mayor a 8 cmts., se debe ser cuidadoso y aplicar EchT varias veces. O la combinación de EchT y radioterapia puede ser usada para reducir la ocurrencia de complicaciones. Complicaciones en el tratamiento de cáncer del hígado: Por causa de una irritación química puede ocurrir peritonitis local. Los pacientes pueden tener fiebre baja, aproximadamente 38ºC y sentir dolor abdominal. La palpación revela suavidad local y tensión en el área del hígado. El examen ultrasónico no revela nada anormal salvo una cantidad pequeña de exudado en la región del hígado. En el caso de un paciente se hizo laparotomía que demostró que había un hueco carbonizado de una aguja en la superficie del hígado y aproximadamente 50 ml. de exudado negro y gris. Hubo una gran cantidad de linfocitos en el exudado y su pH fue de 8,2. Los síntomas del paciente se calmaron 2 - 3 días después de un tratamiento paliativo. Complicaciones en el tratamiento de tumores superficiales: Muy pocas veces hay complicaciones en el tratamiento de tumores superficiales. Puede haber algún daño de la piel normal, por causa del trócar. Hubo un caso de paresia de las extremidades superiores, por causa de daño en el plexo del nervio braquial, reportado por el tratamiento de una metástasis de nodo linfático del cuello. RESULTADOS TERAPÉUTICOS Efectividad del tratamiento de tumores malignos: Efectividad a corto plazo: Según el estándar UICC para la evaluación de efectividad terapéutica de tratamiento de tumores, la tasa de efectividad a corto plazo tratando a 8641 pacientes con tumores malignos fue: CR 33,5% (2896/8641), PR 42,8& (3700/8641), NC 14,0% (1206/8641) y PD 9,7% (839/8641). La tasa total de efectividad (CR + PR) fue 76,3% (6596/8641). Entre los tumores superficiales, la efectividad del tratamiento de cáncer de piel, cáncer de parótida, cáncer de la cavidad oral y cáncer tiroideo fue más alta que la del tratamiento de otros tumores. La efectividad del tratamiento de melanoma y fibrosarcoma fue la más baja. Entre los cánceres viscerales, la efectividad del tratamiento de cáncer de pulmones fue más alta que la del tratamiento de cáncer de esófago y del hígado. Ver Tabla 7. Tabla 7 - Efectividad a corto plazo del tratamiento de 8641 casos de tumores malignos  Factores que tienen influencia sobre la efectividad son: el grado y el tamaño de los tumores. La tasa de efectividad con tumores de grado I y II fue 91,2% (3530/3869), mientras la tasa de efectividad con tumores de los grados III y IV fue 64,1% (3065/4772). Hubo una diferencia significativa entre estos dos grupos. Ver Tabla 8. Tabla 8 - Efectividad y grados de tumores malignos  La tasa de efectividad tratando tumores malignos con un diámetro inferior a 7 cmts. fue 87,0% (4541/5220), mientras la del tratamiento de tumores malignos con un diámetro mayor de 7,1 cmts. fue 60,0% (2055/3421. La diferencia entre estos dos grupos fue significativa (P < 0,01). Ver Tabla 9. Tabla 9 - Efectividad y tamaño (cmts.) de tumores malignos  Datos clínicos también demostraron que la efectividad del tratamiento de tumores superficiales, 79,6% (3925/4931) fue más alta que la del tratamiento de tumores viscerales, 72,0% (2671/3710). Ver Tabla 10. La ventaja del tratamiento de tumores superficiales es la inserción precisa y la distribución racional de los electrodos, la regulación de la cantidad de electricidad en un momento apropiado y la posición de los electrodos. En los últimos años, se hace la inserción de electrodos en tumores grandes viscerales bajo visión directa por toracotomía y laparotomía. Tabla 10 - Efectividad terapéutica de tumores superficiales y viscerales  Efectividad a largo plazo: Para todos estos casos hubo un seguimiento durante cinco años. Se analizó el resultado según el método bio-estadístico Kaplan-Meier para la tasa de sobrevivencia a largo plazo de los 8641 casos de tumores malignos tratados por EchT. 899 casos (10,4%) murieron en el primer año. Entre los 7742 casos (89,6%) que sobrevivieron más de un año, 6739 casos (78,0%) vivieron por más de dos años, 4809 casos (55,7%) más de tres años, 4189 casos (48%) vivieron más de cuatro años y 3212 casos (37,2%) vivieron por más de cinco años. Ver Tabla 11 Tabla 11 - Tasa de sobrevivencia por 1 - 5 años de 8641 casos de tumores malignos  En la tabla se aprecia que las tasas de sobrevivencia de 5 años con diferentes tipos de tumores son diferentes. Por ejemplo, la tasa de sobrevivencia de los casos de cáncer de pulmones (38,8%) fue mayor entre los casos de tumores viscerales y la de los casos con tumores de piel (80,2%) y cáncer de la cavidad oral (61,8%) entre los casos con tumores superficiales fue mayor que los casos con otros tipos de tumores. Las tasas de sobrevivencia de los casos con tumores superficiales y las de los casos con tumores viscerales fueron diferentes. La tasa de sobrevivencia por 5 años para tumores superficiales y tratados con EchT fue de 48,4%, mientras la de los tumores viscerales fue 21%. La diferencia es significativa (P< 0,05). Ver Tabla 12. Tabla 12 - Tasa de sobrevivencia por 5 años para tumores superficiales y viscerales  El grado de los tumores tiene alguna influencia sobre la efectividad terapéutica. Ver Tabla 13. La tasa de sobrevivencia de los casos con tumores de grado I y II fue 65,5% (2533/3869), mientras la de los casos con tumores de grado III y IV fue 14,2% (679/4772). Hay una diferencia significativa entre estos dos grupos (P< 0,01).
Tabla 13 - Tasa de sobrevivencia por 5 años y grados de tumores malignos de 8641 casos  II TUMORES BENIGNOS Hubo 2.069 casos de tumores benignos. Entre ellos, 881 casos fueron pacientes masculinos y 1188 femeninos. El caso de mayor edad tenía 65 años y el caso más joven tenía 5 meses. Ver Tabla 14. Tabla 14 - Sexo y edad de 2069 casos de tumores benignos  En la tabla se aprecia que entre los casos de tumores benignos, el número de casos femeninos es mayor que el de los casos masculinos. La mayoría de los casos con menos de 20 años eran casos de hemangioma. TIPOS Y TAMAÑOS DE TUMORES BENIGNOS Hubo 1574 casos de hemangioma cavernoso, 116 casos de tumor de tiroides, 102 casos de quiste de tiroides, 191 casos de hipertrofia de próstata y 86 casos de queloides. Hubo 614 casos (29,7%) con un tumor de 3,0 a 5,0 cmts., 920 casos (44,5%) de 5,1 a 7,0 cmts., 363 casos (17,5%) de 7,1 a 9,0 cmts. y 172 casos (8,3%) de 9,1 a 18,0 cmts. Ver Tabla 15. Tumores con un diámetro mayor de 7,0 cmts, 535 casos (25,9%), fueron considerado como tumores grandes. Tabla 15 - Tipo y tamaño (cmts.) de 2069 casos de tumores benignos  MÉTODO PARA EL TRATAMIENTO DE TUMORES BENIGNOS El método de tratamiento de tumores de tiroides y del quiste y de la hipertrofia de la próstata es fundamentalmente el mismo descrito en el tratamiento de tumores malignos, con la excepción del tratamiento de la hemangioma. Para tratar los hemangiomas los siguientes puntos deben ser considerados: 1. Debe evitarse la hemorragia durante el tratamiento. Los electrodos deben ser introducidos primero en el tejido normal a lo largo de la perifería del hemangioma. Los electrodos no deben ser insertados directamente en el hemangioma. Una hemorragia masiva puede ocurrir si los electrodos no son introducidos debidamente cuando se trata de hemangiomas del hígado o de la lengua. 2. Como se introducen los electrodos a través del tejido normal: se necesita la protección de una cánula aislante contra algún daño del tejido normal. 3. Se inserta el trócar precisamente en el hemangioma (se puede ver la sangre en el trócar). La distancia entre los dos electrodos debe ser de 1,5 cmts. Apretando el tumor con la mano para sacarle la sangre lleva los electrodos cerca de la cápsula del hemangioma. De este modo se obtienen buenos resultados.
RESULTADO DEL TRATAMIENTO DE TUMORES BENIGNOS La efectividad a corto plazo del tratamiento de 2069 casos de tumores benignos fue: CR 1335 casos (64,5%), PR 608 casos (29,1%), MR 104 casos (5,0%) y NC 22 casos (1,1%). La tasa total de efectividad fue (CR + PR) 93,9% (1943/2069). Ver Tabla 16. Tabla 16 - Efectividad a corto plazo del tratamiento de 2069 casos de tumores benignos  En esta tabla se aprecia que la efectividad del tratamiento de hemangiomas cavernosos y tumores de tiroides fue más alta que la del tratamiento de otros tipos de tumores benignos. La efectividad del tratamiento de hipertrofia de próstata fue la más baja. Hubo una diferencia significativa (P<0,05) entre el grupo y los dos grupos anteriores. La efectividad del tratamiento de tumores benignos fue inversamente proporcional al diámetro de los tumores benignos. La tasa de efectividad de 1500 casos de tumores benignos con un diámetro de menos de 7,0 cmts fue 97,8% (1500/1534), mientras la tasa de efectividad del tratamiento de tumores benignos con un diámetro mayor de 7,1 cmts. fue 82,8% (443/535). La diferencia no es estadísticamente significativa. Ver Tabla 17. Tabla 17 - Tamaño (cmts.) y efectividad del tratamiento de 2069 casos de tumores benignos  Los resultados de seguimiento a largo plazo del tratamiento de tumores benignos son los resultados de 1 - 3 años. La tasa de sobrevivencia de un año fue 99,5%. La tasa de 2 años fue 98,6% y la tasa de 3 años fue 98%. 40 casos de muertes post-operacionales fueron todos casos de hipertrofia de la próstata. 10 casos murieron un año después, 11 casos murieron dos años después y 19 casos murieron tres años después. Las causas de mortalidad fueron: una infección del tracto urinario y una insuficiencia renal. Ver Tabla 18. Tabla 18 - Tasa de sobrevivencia de 1 - 3 años de 2069 casos de tumores benignos  La reaparición del tumor después de EchT fue el principal factor que influyó en la tasa de sobrevivencia. La tasa de repetición más alta, 44,5% (85/191) ocurrió después del tratamiento de la hipertrofia de la próstata. Después vino queloide, 12,8% (11/86) y la tasa más baja de reaparición fue del quiste de tiroides, 7,8% (8/102). Ver Tabla 19. Tabla 19 - Tasa de reaparición de tumores benignos después de su tratamiento  DISCUSIÓN Durante los últimos 12 años, 10.710 casos de tumores malignos y benignos han sido tratados por EchT. Se ha probado que EchT no sólo pudo tratar casos de tumores malignos que no son apropiados para una operación quirúrgica o que no responden a radio y quimioterapia, sino que es también efectiva para tratar tumores benignos. Se ha logrado un avance en el tratamiento del hemangioma cavernoso congénito. La tasa de efectividad a corto plazo tratando 8.641 casos de tumores malignos con EchT fue 76,3% y la tasa de sobrevivencia por 5 años fue 37,0%. La tasa es un poco más bajo que la de operaciones quirúrgicas, pero obviamente más alta que la de radio y quimioterapia. La efectividad es definitiva y, en consecuencia, este método se ha extendido en la China. Las indicaciones del método EchT se han ampliado por el aumento de la experiencia y el mejoramiento de la técnica. En el comienzo, se ha usado EchT para tratar el cáncer de pulmones y después el cáncer de mama y el cáncer de esófago. Más de 30 tipos de cánceres malignos han sido tratados. En los últimos años, tumores benignos han sido tratados por este método con resultados satisfactorios. Es importante que se inserten los electrodos con precisión bajo visión directa para lograr una distribución racional de los electrodos. La posición de los electrodos puede ser cambiada según la situación durante el tratamiento. Se aplica una cantidad de electricidad según la condición del caso individual. Normalmente, la cantidad es de 80 - 100 culombios por cada 1 cmt. del diámetro de la masa del tumor. Los casos aplicables al tratamiento EchT deben ser estrictamente indicados porque la efectividad está muy relacionada con la apropiada indicación. Como se demuestra en este caso, la efectividad del tratamiento los casos de tumores malignos del grado I y II es buena. La tasa de efectividad a corto plazo fue 91% y la tasa de sobrevivencia por 5 años fue 65,5%. Estos son casos considerados como bien indicados. La tasa efectiva del tratamiento de casos de tumores malignos del grado III y IV fue baja. La efectividad a corto plazo fue 64% y la tasa de sobrevivencia llegó solamente a 14,2%. Sin embargo, se consideran estos casos como casos relativamente indicados. Aquellos casos de metástasis o del último grado deben ser considerados como casos contraindicados. El diámetro de la masa del tumor es un indicador importante y tiene gran impacto sobre la efectividad. Los resultados demostraron que la tasa de efectividad del tratamiento de un tumor con un diámetro menor de 7,0 cmt. fue la mejor, 87%, por lo cual debe ser bien indicado para el uso de EchT. La tasa de efectividad del tratamiento de tumores mayores de 7,1 cmts. no fue tan buena, 60,0%. Debe ser considerado como relativamente indicado. Tumores mayores de 13 cmts. De diámetro no son apropiados para el uso de EchT porque su tasa de efectividad es baja, 5,6%. Es bien conocido que la característica biológica de un tumor es su fácil reaparición después del tratamiento y de tener metástasis general. EchT es un método efectivo en un área local. Es importante pensar en la posibilidad de metástasis remota cuando se aplica EchT para tratar el foco primario del tumor. La experiencia clínica ha demostrado que la combinación de EchT con un nivel apropiado de radio y/o quimioterapia puede aumentar la efectividad.
Se ha notado que los electrodos tienen un fuerte efecto hemostático cuando se aplicó EchT para tratar tumores malignos. EchT pudo producir embolismo capilar y coagulación sanguínea, de modo que ha sido extendido a tratar hemangiomas cavernosos. Es seguro y efectivo tratando especialmente los hemangiomas de cara y del hígado. No hay el riesgo de hemorragia masiva. Después de EchT, la función de las extremidades y la forma de la cara se mantuvieron. La experiencia clínica ha demostrado que EchT en el tratamiento de hemangiomas cavernosos ha sido un gran éxito. Vale la pena que este método se extienda para tratar los hemangiomas. |