Abstract
The effects of a combination of phytomedicines formulated under the precepts of the Systemic Medicine were evaluated in 19 patients with diverse degrees of Diabetic Foot, in a prospective, multicentric, descriptive, 3 months long study. This treatment improved 100% of the patients and prevented the amputation in all of these patients. In all of our patients a significant improvement in Quality of Life was obtained. The tolerance was excellent. Considering that diabetic foot is the first cause of amputation in all the world, Systemic Medicine is the best therapeutic option in these patients.
Resumen
Se evaluaron los efectos de una combinación de plantas medicinales formulada bajo los principios de la Medicina Sistémica en 19 pacientes con grados diversos de Pie Diabético, mediante un estudio prospectivo, multicéntrico, descriptivo de 3 meses de duración. Este tratamiento mejoró al 100% de los pacientes lográndose la remisión de la patología y evitándose la amputación en todos ellos. En todos los casos se obtuvo una mejoría significativa de la Calidad de Vida y se observó una excelente tolerancia al tratamiento. Considerando que el pie diabético es la primera causa de amputación a nivel mundial, la Medicina Sistémica se afianza como la mejor opción terapéutica en los pacientes que sufren tan dramática enfermedad.
I. Introducción
Uno de los problemas más temidos, por lo que afecta a la calidad de vida de los diabéticos, es la aparición de úlceras en los pies, como secuela de dos de las complicaciones crónicas más habituales de esta enfermedad, la neuropatía periférica y la insuficiencia vascular. La combinación de estos factores descritos, neuropatía y angiopatía, junto con el alto riesgo de infección y las presiones intrínseca y extrínseca debidas a las malformaciones óseas de los pies o por compresión, constituyen los desencadenantes finales de este problema: el pie diabético.
La prevalencia de úlceras varía según el sexo, edad y población desde el 2,4% hasta el 5,6%. Se ha calculado que al menos un 15% de los diabéticos padecerá durante su vida ulceraciones en el pie, igualmente, se estima que cerca de un 85% de los diabéticos que sufren amputaciones, previamente han padecido una úlcera.
El tratamiento médico convencional no resulta efectivo en todos los pacientes que sufren de pie diabético, por lo que muchos de ellos sufren amputaciones de dedos, pies y, en ocasiones, de las piernas. En los Centros Médicos Adaptógenos de Venezuela, numerosos pacientes con esta patología han recibido tratamiento convencional complementado con plantas medicinales, evidenciándose una mejoría clínica sustancial que ha permitido evitar amputaciones y ha disminuido significativamente el sufrimiento y los costos de atención médica y hospitalaria de estos pacientes.
De acuerdo con la Medicina Sistémica (1,2) , el potencial de supervivencia de todo sistema viviente depende de la corrección de tres elementos que coexisten bajo una relación triangular. Estos factores son: Energía, Inteligencia y Organización. La Energía se define como los mecanismos fisiológicos asociados con la síntesis de ATP (tales como la fosforilación oxidativa, ciclo de ácidos tricarboxílicos, beta-oxidación, etc.). La Inteligencia biológica es ese elemento responsable por la regulación de los procesos neuroendocrinos, bioquímicos, inmunológicos y celulares. Por último, la Organización se refiere a la estructura y función de los órganos. Bajo estos conceptos, la supervivencia (o salud) de un ser humano puede ser mejorada aumentando cualquiera de los tres componentes de ese triángulo, debido a que son interdependientes. El tratamiento sistémico incluye la combinación de plantas superiores que modulan los tres ejes del triángulo de supervivencia o salud, maximizando las ganancias en salud, contribuyendo a mejorar la evolución clínica del paciente, así como su calidad de vida. Los problemas asociados con el Pie Diabético nos han impulsado a buscar alternativas terapéuticas, Así, como veremos en la próxima sección, la filosofía de Sistémica ofreció los principios para diseñar un protocolo de plantas medicinales exitoso. Estos son los motivos por los que realizamos un estudio prospectivo, multicéntrico, descriptivo, para corroborar la efectividad de las plantas superiores utilizadas bajo los conceptos de la Medicina Sistémica, en pacientes con diagnóstico de Pie Diabético, que fueron tratados por médicos de los Centros (CMA) y Unidades (UMA) Médicas Adaptógenos .
II Marco Teórico
La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que afecta a un porcentaje considerable de la población venezolana. En todo el mundo se le identifica como un problema de alta prioridad.
En la medida en que ha aumentado la expectativa de vida del venezolano, debido principalmente al mejor control de las enfermedades infecciosas, se ha producido un destacado incremento de las enfermedades degenerativas. Este incremento secular se ha observado de manera constante durante las últimas décadas; desde un 22° lugar que ocupaba entre las causas de muerte en Venezuela para el año 1955, ha logrado ascender hasta un 7° lugar en los últimos años (4) .
Se ha estimado que cerca del 15% de la población se ve afectada por esta enfermedad y 50% de estas personas ignoran su condición, debido a que no ha sido diagnosticada o porque la enfermedad se encuentra en sus fases iniciales.
La Diabetes Mellitus es responsable de la pérdida de años de vida y disminución de la productividad, sufrimiento físico y emocional y considerables costos médicos y sociales. Las complicaciones crónicas de esta enfermedad constituyen un problema de salud a gran escala. Entre estas complicaciones se encuentran aquellas que aparecen en los pies, conocidas como úlceras diabéticas o síndrome del pie diabético, que conducen a una alta incidencia de amputaciones, además de los efectos secundarios negativos, como sufrimiento y costos para el paciente, su familia y la sociedad.
El síndrome de pie diabético es definido por la OMS como la ulceración, infección y/o gangrena del pie, asociados a neuropatía diabética y diferentes grados de enfermedad arterial periférica y es el resultado de la interacción compleja de diferentes factores. Es la consecuencia de una descompensación sostenida de los valores de glicemia, que van a desencadenar alteraciones vasculares de la micro y macro circulación, alteraciones neuropáticas y propensión especial al padecimiento de infecciones.
Según Boulton y colaboradores (5) el 70% de las ulceraciones en los pies diabéticos son de origen neuropático puro, entre el 15 y el 20 por ciento son Isquémicas y el restante 15 o 20% son de etiología neuroisquémica. Ello implica que la mayoría de las ulceraciones a ser tratadas serán de origen neuropático.
En úlceras de tipo isquémico existirán signos propios de esta patología, el más llamativo es la ausencia o déficit de pulso, además de alteraciones a nivel dérmico, piel blanquecina, ausencia de vello, uñas hipertróficas y resquebradizas, disminución de la masa muscular, claudicación intermitente y las características de las úlceras que serán de tipo necrótico, con costras de color oscuro y con poco componente inflamatorio, además de su localización en puntas de dedos y en ocasiones a nivel maleolar. Las úlceras que aparecen en pacientes que sufren de neuropatía no desarrollarán el mismo patrón. Estos casos se inician con déficit sensorial, con una disminución en la apreciación de estímulos térmicos, táctiles y vibratorios, empeorando el pronóstico cuando las alteraciones son de tipo motor; parálisis motoras son sinónimo de alteración grave. Un elevado número de pacientes diabéticos sufren alteraciones neuropáticas de origen no diabético, que requieren un diagnóstico diferencial preciso. En los casos de neuropatía diabética, las lesiones tendrán características bien distintas a las lesiones de origen isquémico: se ubican en zonas de fricción o presión, presentan un halo hiperqueratósico de tipo reactivo e inflamación, mostrando gran facilidad para ser infectadas. Estas son las que con mayor frecuencia detectamos: el 70% de las úlceras de los pies en pacientes diabéticos son de origen neuropático.
Es importante seguir clasificaciones y graduaciones que evalúen el estado y evolución de las úlceras. Una de estas escalas es el sistema de Wagner (6) , que clasifica el pie diabético desde una condición con laceraciones pre-ulcerativas –Grado 0– hasta una condición con gangrena extensa –Grado 5– de forma objetiva y valorando fundamentalmente el grado de profundidad y afectación de tejido y la infección. Aunque esta escala deja al margen algunos aspectos de isquemia, sigue siendo de gran utilidad.
A medida que las lesione aumentan a grados superiores, aumenta la posibilidad de sufrir una amputación y aumenta asimismo la mortalidad asociada. Los Grados I, II y III se correlacionan con lesiones neuropáticas y los IV y V con lesiones isquémicas.
Escala de Wagner
GRADO |
LESIÓN |
CARACTERÍSTICAS |
0 |
Ninguna, pie de riesgo |
Callos gruesos, cabezas metatarsianas prominentes, dedos en garra, deformidades óseas |
1 |
Úlceras superficiales |
Destrucción total del espesor de la piel |
2 |
Úlceras profundas |
Penetra en la piel, grasa, ligamentos pero sin afectar hueso, infectada |
3 |
Úlceras profundas más absceso |
Extensa, profunda, secreción y mal olor |
4 |
Gangrena limitada |
Necrosis de parte del pie |
5 |
Gangrena extensa |
Todo el pie afectado, efectos sistémicos. |
Debido a la complejidad del manejo del pie diabético, el tratamiento convencional existente no ha resultado exitoso en gran número de casos. De allí la importancia de buscar tratamientos alternativos que rehabiliten el pie diabético.
En los últimos años se ha evidenciado un constante incremento en el uso de Terapias Complementarias, por parte de la población general. Esto se debe a que cada vez con más frecuencia se presentan evidencias clínicas que avalan el uso de algunas de estas terapias como apoyo a tratamientos convencionales, haciéndose estas cada vez más aceptadas y recomendadas por el cuerpo médico.
La excelente tolerabilidad de las plantas medicinales, sus beneficios comprobados y la ausencia de efectos secundarios, los convierten en extraordinarios complementos para el tratamiento del paciente con pie diabético, pues mejoran la Calidad de Vida y prolongan el Potencial de Sobrevida de estos pacientes
Las propiedades medicinales de algunas de estas plantas son conocidas desde hace más de 3.000 años, pero fue solo en los últimos años cuando la tecnología fue capaz de aislar sus principios activos. Una vez conocidas, estas sustancias fueron evaluadas en modelos animales, antes de ser utilizadas en seres humanos. El uso de diferentes plantas medicinales con diferentes principios activos, pero con acción aditiva o sinérgica, permite lograr una mayor efectividad y respuesta.
III. Explicación del Protocolo Sistémico resumido aplicado al tratamiento del Pie Diabético
La formulación de este protocolo (3) se fundamenta tanto en el triángulo sistémico de la salud como en el triángulo de la Inteligencia Biológica. (Fig. 1) Esta combinación de plantas superiores modula los tres ejes del triángulo de supervivencia (salud), contribuyendo a mejorar la evolución clínica de los pacientes, así como su calidad de vida.
Plantas superiores son fitomedicinas sin efectos secundarios, según la tradición china.
Los CMA son centros medicos con 8 o más medicos, mientras que las UMA cuentan don dos medicos.

Estimulación de Energía, Organización e Inteligencia en el triángulo de la Salud.
a) Estimulación del eje Energía
Panax ginseng: sus principios activos se unen a los beta-adrenoreceptores de la membrana celular, desencadenando el sistema de mensajes del segundo transmisor (AMPc). La señal viaja hasta la mitocondria, para incrementar la actividad de la malato deshidrogenasa, citrato sintetasa y succinato deshidrogenada, enzimas del ciclo de ácidos tricarboxílicos. Esto aumenta la generación de ATP, incrementando los niveles de energía, utilizando glucosa como combustible (7) . Fig. 2
Figura 2: Mecanismo energizante de los Ginsenósidos

Al aumentar la energía se obtiene un mayor triángulo de la salud, debido a que la Inteligencia biológica del sistema tiene mayor capacidad para organizar. Sin embargo, el Panax ginseng es una fitomedicina capaz de incrementar la Energía, Inteligencia y Organización simultáneamente, en cada célula del sistema viviente, como se podrá apreciar más adelante.
b) Estimulación del eje Organización.
Gingko biloba: sus flavonolglicósidos, bioflavonoides, ginkgólidos y bilobalido, aumentan el flujo vascular reduciendo la placa arterial, estimulando la síntesis y liberación de óxido nítrico y aumentando el CA2+ en las células endoteliales (8) . Se liberan sustancias vasodilatadores como la prostacyclina (9) previniendo la síntesis de compuestos pro-inflamatorios. Esto protege al endotelio y reduce su permeabilidad (10) , fragilidad capilar, acelera la síntesis de colágeno y mucopolisacáridos . Estos mecanismos incrementan el flujo sanguíneo y aporte de nutrientes y oxígeno, vitales para el tratamiento de la microangiopatía diabética, causante de las lesiones características del pie diabético (11) .
c) Estimulación del eje Inteligencia (Celular):
Panax ginseng : sus ginsenósidos mejoran la Inteligencia celular estimulando las células beta pancreáticas, lo que estimula la producción de insulina y el número de receptores de insulina (12) . Los ginsenósidos contribuyen a la reducción de los niveles de glucosa, lo que resulta de utilidad en los pacientes diabéticos (7) . Además, ofrecen una actividad inhibitoria de la glicosilación proteica, que beneficia la neuropatía y otras complicaciones diabéticas (13) .
El metabolismo mitocondrial genera ATP y aumenta la relación intracelular de ATP/ADP, lo que resulta en el cierre de canales de potasio ATP-sensibles de la membrana celular. El cierre de estos canales despolariza la membrana y desencadena la apertura de canales de calcio voltaje-sensibles, lo que conduce a la rápida entrada de calcio a la célula. El aumento de calcio intracelular estimula la translocación de gránulos que contienen insulina hacia la membrana plasmática y la liberación de insulina por exocitosis (14) . (Fig. 3)

Figura 3: Mecanismo insulinogénico de los ginsenósido
d) Estimulación del eje Inteligencia (Bioquímica)
Petiveria alliacea: esta planta contiene un principio activo -D-pinitol (3-O-metil-quiroinositol)- que ejerce efectos similares a la insulina, disminuyendo los niveles de glucosa, actuando vía post-receptor de insulina, lo que afecta la recaptación de glucosa (15) .
IV. Objetivos Generales
Comprobar la efectividad del tratamiento con plantas superiores bajo el esquema de la medicina sistémica en pacientes con diagnóstico de pie diabético.
V Objetivos Específicos
Evaluar la mejoría clínica de los pacientes atribuida al uso de plantas superiores.
Conocer el porcentaje de amputaciones evitadas gracias al uso de este protocolo.
Cuantificar el cambio en la Calidad de Vida referida por los pacientes con el uso de este tratamiento, según el Índice de Medición de Grogono-Woodgate (63) .
Determinar la tolerancia al tratamiento.
VI. Metodología
Estudio Prospectivo, Multicéntrico, Descriptivo. Se llevó a cabo analizando todas las Historias Clínicas de pacientes con Diagnóstico de Pie Diabético, registradas en las Bases de Datos de nuestros Centros Médicos Adaptógeno ubicados en La Trinidad, Sabana Grande, Santa Mónica, Carrizal, Valencia, Maracaibo, Barquisimeto y Lechería, durante el período comprendido entre Agosto a Noviembre del 2004.
Para recoger la información se utilizó un formato denominado: "Ficha de evaluación clínica" en la cual se consideraron los siguientes parámetros: Identificación del paciente, número de lesiones, localización, tamaño, características del fondo de la lesión, tipo de secreción, características de los bordes, pulsos periféricos y clasificación del pie diabético según la escala de Wagner (6) .
Los cambios observados durante el tratamiento fueron evaluados aplicando la prueba Chi cuadrado, con un nivel de significancia de 0,05 (p < 0,05)
Los indicadores utilizados fueron: edad, sexo, patologías asociadas, amputación previa, mejoría clínica, efectos secundarios, tolerancia al tratamiento y mejoría en la calidad de vida.
Los pacientes con pie diabético fueron clasificados según la Escala de Wagner. Se consideró mejoría clínica en los casos en que se evidenció disminución del tamaño de la lesión, su cierre o cicatrización.
Se definió prevención de amputación como la evolución de grados severos (Wagner III, IV y V) a grados menores de severidad. La mejoría en la Calidad de Vida fue evaluada de acuerdo al Índice de medición de Calidad de Vida de Grogono-Woodgate. Todos los pacientes mantuvieron su medicación alopática ( insulina, hipoglicemiantes orales, antibióticos, etc.) a pesar de no lograr resultados satisfactorios con estos tratamientos.
Criterios de inclusión : Pacientes de cualquier edad, con diagnóstico de pie diabético, evaluados en los diferentes centros médicos, que cumplieron con el tratamiento sistémico establecido en el protocolo (3) .
Todos los pacientes recibieron 9 cápsulas de cada una de las plantas mencionadas + 10 gotas de Croton lechleri, tres veces al día, durante un período variable, de acuerdo a la severidad de la enfermedad.
Criterios de exclusión: Pacientes que no cumplieron con el tratamiento completo establecido en el protocolo. Pacientes que no acudieron a sus consultas sucesivas.
Criterios evaluados: Respuesta a la terapia, tolerancia al tratamiento, efectos secundarios y Calidad de Vida comparativa, antes y después del tratamiento.
VI Resultados
La muestra estuvo constituida por 19 pacientes que cumplieron los criterios de inclusion.
De ellos, 6 pacientes (31,5%) correspondieron al sexo masculino y 13 (68,5%) al femenino. El rango de edades se ubicó entre los 44 y 78 años de edad, con un promedio de 64,6 años.
En relación al grado de severidad de la enfermedad, 3 de los 19 pacientes (15,8%) se encontraban en el grado I; 5 (26,3%) en el grado II; 7 (36,9%) en el grado III; 3 (15,8%) en el grado IV y 1 (5,2%) en el grado V, observando un mayor predominio de los grados III al V (57,9%, n= 11) que son pacientes con indicación quirúrgica de amputación.
En relación a la respuesta al tratamiento se observó que el 100% de los pacientes (n= 19) presentaron mejoría clínica, no observándose deterioro de la enfermedad como consecuencia del uso de este esquema terapéutico.
Se logró evitar la amputación en los 11 pacientes considerados de alto riesgo (100%), que son los ubicados en los grados III al V de la escala de Wagner.
Se observó cambios en la calidad de vida de "Pobre" a "Buena" en el 100% de los pacientes (n= 19).
En relación a la evolución clínica de los pacientes según la escala de Wagner se encontró que al final del estudio el 31,6% (n= 6) pasaron a grado 0; 42,1% (n= 8) grado I; 15,8% (n= 3) grado II; 10,5% (n= 2) grado III. Ningún paciente al finalizar el estudio se encontraba en grados IV o V.
La tolerancia al tratamiento se catalogó como óptima en el 100% de los pacientes. No se reportaron efectos secundarios.
Las Tabla 2 y 3 resumen los resultados más relevantes:
Tabla 2 |
Número de pacientes |
% |
Otros |
Total pacientes
Masculino
Femenino |
19
6
13 |
100
31,5
68,5 |
Edad promedio:
64,6 años |
Pacientes por
Escala de Wagner
0
I
II
III
IV
V |
0
3
5
7
3
1 |
0
15,8%
26,3%
36,9%
15,8%
5,2% |
|
Respuesta a tratamiento
Mejoría
Sin cambios |
19
0 |
100
0 |
|
Pacientes con riesgo de amputación
Total
No amputados
Amputados |
11
11
0 |
57,9%
100%
0 % |
% de Pacientes con riesgo de amputación
|
Tolerancia al tratamiento
Toleraron
No toleraron |
19
0 |
100%
0% |
|
Calidad de Vida
Mejoría
Sin cambios |
19
0 |
100%
0% |
% de Pacientes que mejoraron Calidad de Vida de "Pobre" a "Buena"
|
ANTES |
|
DESPUES |
Grado |
N |
% |
|
Grado |
n |
% |
0 |
0 |
0 |
|
0 |
6 |
31,6 |
I |
3 |
15,8 |
|
I |
8 |
42,1 |
II |
5 |
20,3 |
|
II |
3 |
15,8 |
III |
7 |
36,9 |
|
III |
2 |
10,5 |
IV |
3 |
15,8 |
|
IV |
0 |
0 |
V |
1 |
5,2 |
|
V |
0 |
0 |
Total |
19 |
100 |
|
Total |
19 |
100 |
Tabla 3. Fuente: Formato de recolección de datos

En el cuadro anterior se observa que el 57,9% de la muestra (n= 11) tenia criterios de amputación (Grados III al V), lo cual se redujo a 10,5% (n= 2) al final del estudio, lo que significa que se redujo en un 76,8% el riesgo de amputación. Es de destacar que los 2 pacientes que al final del estudio se encontraban en grado III venían uno de grado V y otro de grado IV, lo que hace necesario el seguimiento a los mismos.
La variación en los grados de severidad observados en los pacientes, al unir las 2 tablas anteriores se presenta en la siguiente tabla:
VARIACION DEL GRADO DE SEVERIDAD EN PACIENTES CON PIE DIABETICO SEGÚN LA ESCALA DE WAGNER ANTES Y DESPUÉS DEL TRATAMIENTO CON MEDICINA SISTEMICA

Con 12 grados de libertad el Chi cuadrado calculado para la muestra es de 22,25 y el p-valor = 0,03. Por lo tanto para p < 0,03 podemos decir que el tratamiento con plantas superiores bajo el esquema de la medicina es efectivo para el manejo de pacientes con pie diabético.
VIII. Conclusiones
- El tratamiento basado en los preceptos de la Medicina Sistémica complementó exitosamente a nuestros pacientes con pie diabético, sujetos a tratamientos alopáticos previos inefectivos.
- El tratamiento con Medicina Sistémica evitó la amputación del 100% de los pacientes con riesgo y/o indicación de la misma, los cuales se encontraban en los escalafones III, IV y V de la escala de Wagner.
- Todos los pacientes toleraron el tratamiento, lo cual se puede catalogar como tolerancia óptima.
- Todos los pacientes mejoraron su calidad de vida según la escala de Grogono-Woodgate (de pobre a buena)
- La utilización del protocolo de Medicina Sistémica en el pie diabético se afianza como la única opción terapéutica no quirúrgica a nivel mundial en el tratamiento de esta patología.
La fórmula sistémica utilizada en este estudio se encuentra en trámites de registro de propiedad intelectual. Por este motivo, Centro Médico Docente Adaptógeno solo ha colocado 3 plantas de las que se utilizan en esta enfermedad, junto a sus referencias científicas. Cualquiera que desee la fórmula sistémica completa podrá solicitarla formalmente a la institución. |