" Mi nombre es Maria del Carmen Pérez, tengo casi 25 años sufriendo de artritis reumatoidea deformante, he sido tratado por muchos médicos en varios hospitales, donde me mandaban cloroquinina. Tenía que ir de dos a tres veces a la semana para hacerme un tratamiento con glicerina, ya que tenía totalmente deformados los dedos de mis manos y pies, y hasta el roce con las sábanas me molestaba. Desde hace tres años que me veo con la Medicina Sistémica y mi vida cambió totalmente: la deformación de mis articulaciones se detuvo, es más, no las tengo tan inflamadas; llevo una vida normal, puedo dormir ya que no me dan esas pulladas en mis dedos, mi calidad de vida ha mejorado enormemente. Voy una vez al mes a mi chequeo en el Centro Médico Adaptógenos y el tratamiento no me produce efectos secundarios, como el anterior con sintéticos. Doy fé que este testimonio es verdad, mis historias médicas reposan en los archivos del Hospital Militar y en el Centro Médico Adaptógenos, para los que quieran revisarla.
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Maria Pérez
La Artritis Reumatoidea es una enfermedad que se presenta en el 2 % de la población, especialmente en las mujeres. Aunque no conocemos las causas que la originan, sabemos que diferentes agentes agresores físicos, químicos, biológicos o emocionales pueden afectar la Inteligencia biológica que regula y controla todas las funciones corporales, haciendo que el sistema inmunológico de defensas, en lugar de defender al organismo, ataque a los tejidos articulares. En otras palabras, los impactos agresores aumentan el desorden celular (entropía).
Cientos de pacientes que padecen esta enfermedad, cansados de los inefectivos, costosos y peligrosos tratamientos convencionales, han acudido a los Centros Médicos Adaptógenos en búsqueda de una alternativa natural que los alivie y detenga la inflamación. Ellos han mejorado utilizando efectivas combinaciones de adaptógenos que incrementan los niveles de energía; adaptógenos que mejoran la inteligencia biológica, modulando la respuesta del sistema inmunológico de defensas, y productos naturales que disminuyen la inflamación y el dolor, al mismo tiempo que regeneran los cartílagos articulares dañados, en resumen, adaptógenos que disminuyen el caos celular, ofreciendo entropía negativa (orden al desorden).