Por ello comencé el tratamiento que me prescribieron en el Centro Médico Adaptógenos y ya al día siguiente me sentí más serena, con menos miedo y pude dormir cada día unas horas más. Los días posteriores ya me sentí con ánimo, de buen humor y segura de mi misma y a los 15 días, cuando asistí a mi control, la Dra. me aplicó terapia neural conjuntamente con el tratamiento de adaptógenos. Puedo afirmar que este tratamiento tiene más efectividad. Después de un mes de tratamiento me sentí con mucho ánimo y ganas de seguir viviendo y muchas personas me preguntaban que estaba haciendo porque me veían muy bien. Primero le doy gracias a Dios, por haber asistido a este lugar, por haber recuperado mi fe, mi deseo de vivir, la esperanza y lo más importante: el amor por mi misma y por los demás. Por eso los recomiendo ampliamente, soy un testimonio fiel de la Medicina Sistémica y les aseguro que es una esperanza real de curación física y mental y ratifico que mi calidad de vida ha mejorado en un 100%.
América Trujillo