Los médicos me propusieron una histerectomía total como la única opción que tenían y ya tenía todo preparado para la operación. En busca de una esperanza la conseguí: fui tratada con mucha dedicación por la Dra. Isabel León. Estoy muy agradecida, que Dios derrame sobre esta organización mil bendiciones para seguir con esta gran obra. Si existe una esperanza y tú, al igual que yo, también puedes lograrlo.
Gracias también al grupo de médicos, en especial a la Dra. Isabel León que con dedicación y profesionalismo me curó ".
Sandra Monzón
Los miomas o fibromas son tumores benignos del útero que se presentan en 20 a 25% de todas las mujeres mayores de 35 años.
Son tumores que dependen de las hormonas femeninas -estrógenos- y pueden crecer por efecto de los tratamientos de reemplazo hormonal que los ginecólogos prescriben para la menopausia y otras condiciones de la mujer.
Usualmente cursan sin síntomas, pero pueden acompañarse de menstruaciones abundantes, continuas y dolorosas, sensación de pesadez, estreñimiento, micciones frecuentes e infertilidad.
Para su tratamiento, los ginecólogos tradicionalmente ofrecen hormonas sintéticas, que logran solo una mínima mejoría al mismo tiempo que producen numerosos efectos secundarios adversos, tales como: aumento de peso y de la tensión arterial, depresión, caída del cabello, infartos cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
Las mujeres que no mejoran con esos tratamientos, que son la mayoría, son llevadas a quirófano para la extracción, bajo anestesia general, del tumor y en muchos casos del útero en su totalidad, por lo que nunca más podrán tener hijos.
Estos agresivos tratamientos químicos y quirúrgicos pueden evitarse con la adecuada utilización de varios adaptógenos que logran la disminución y, en muchos casos, la total desaparición de los miomas, sin causar efectos secundarios adversos y manteniendo la posibilidad de procreación.