Su aparición generalmente es brusca y es rápidamente progresiva, cursando con: palidez, fiebre, debilidad y disminución de las cifras de glóbulos rojos, blancos y plaquetas. También puede asociarse con dolores óseos, crecimiento de los ganglios linfáticos, del hígado y del bazo, debido a la infiltración de estos órganos por células malignas. Esta enfermedad puede afectar al Sistema Nervioso Central con o sin manifestaciones clínicas, tales como: cefalea, letargia, trastornos visuales, parálisis de nervios craneanos, convulsiones, que pueden conducir al paciente al coma y la muerte. Las hemorragias intracerebrales son complicaciones fatales.
Aunque no conocemos con exactitud las causas que la originan, sabemos que diferentes agentes agresores físicos, químicos y biológicos pueden afectar la Inteligencia biológica que regula y controla todas las funciones corporales. La pérdida del control ejercido por la Inteligencia biológica conduce a que el sistema inmunológico de defensas no destruya las células malignas y que estas comiencen a multiplicarse anárquicamente.
José Gregorio es un preescolar masculino de 6 años de edad, natural de Barquisimeto, quien acudió al Centro Médico Adaptógeno de Barquisimeto por presentar Leucemia Linfoblástica Aguda desde los 3 años de edad, en tratamiento convencional: quimioterapia cada 21 días por 2 años.
En el año 2002 presentó una crisis blástica, caracterizada por dolores articulares severos que le dificultaban la deambulación, además de palidez acentuada, con aumento de volumen abdominal debido a crecimiento del hígado y del bazo, por lo cual recibió otros ciclos adicionales de quimioterapia.
Al acudir a nuestro centro médico en busca de una esperanza, persistían los dolores articulares, cefaleas y había perdido cerca de 2 kilos de peso en los últimos 5 meses. El niño se mostraba pálido, desganado, débil y sin apetito. Fue atendido por la Dra. Nancy Apóstol, quien indicó nuestra fórmula magistral contra el Cáncer, con la intención de mejorar la Inteligencia inmunológica, ajustada a dosis pediátricas, como complemento a su tratamiento convencional.
Luego de 2 meses de tratamiento con Adaptógenos, acude nuevamente a control, apreciándose un niño activo con ausencia total de sus dolores articulares, cefaleas y apetito ¡exagerado! con aumento de 3 Kg de peso. La madre comenta que ¡los niños que aún acompañan a mi hijo en esta penosa enfermedad y quienes también reciben quimioterapia cada 21 días, tienen una menor calidad de vida, presentando diferentes síntomas por sus bajas defensas y gran malestar ocasionado por la quimioterapia, por lo que ameritan largos periodos de hospitalización. En cambio, José Gregorio presenta escasas reacciones secundarias, retorna rápidamente a casa con vitalidad, buen apetito y dispuesto a realizar las actividades diarias propias de su edad!.
Cinco meses después de iniciar nuestro tratamiento tenemos a un preescolar libre de síntomas, jovial, con un aspirado de médula ósea del 30 de Mayo del 2003 que reporta Médula ósea en Remisión Completa.