El tratamiento convencional del cáncer de vejiga dependerá de la etapa en que se diagnostique. Para ello se utiliza la quimioterapia endovenosa y por vía vesical; extracción quirúrgica del tumor (cuando se trata de estadios iniciales) o de la vejiga (cistectomía radical), junto a otros órganos como la próstata y las vesículas seminales en los hombres y el útero y la pared vaginal anterior en las mujeres. Solamente la mitad de los pacientes tratados con cirugía radical quedan completamente curados. También se utiliza la imnunoterapia intravesical, administrando el Bacilo Calmette-Guerin para estimular el sistema inmunológico de forma que ataque y destruya las células malignas, sin embargo, este tratamiento produce efectos secundarios en el 90% de las personas. En algunos casos este tratamiento puede desarrollar una infección tuberculosa diseminada.
Los porcentajes de curación logrados con terapias convencionales son menores al 50%, en aquello pacientes cuyos tumores pasaron a los tejidos que rodean la vejiga. En la mayoría de pacientes que presentan metástasis local o distante, la curación es rara.
Este es el caso del Sr. Benito A., un albañil de 59 años de edad, historia número 7425, quien presentó sangramiento urinario durante 9 meses, por lo que acudió al Hospital Vargas de Caracas, donde se le diagnosticó un cáncer de vejiga y se le planteó la cirugía radical. Sabiendo que solo la mitad de los pacientes se curan con el tratamiento convencional, Benito decidió buscar otra alternativa y consultó al Centro Médico Adaptógeno de Maracaibo.
Fue atendido por el Dr. Arturo de Bourg, quien prescribió una combinación de adaptógenos, bajo la óptica de la medicina sistémica, con la intención de aumentar sus niveles de energía y estimular su inteligencia inmunológica para que el organismo eliminara el tumor.
Luego de tan solo un mes de tratamiento, desaparecieron sus síntomas. La tomografía abdomino-pélvica y el ecosonograma reportaron la desaparición total del tumor.
Pacientes con problemas tan severos como este acuden diariamente a nuestros centros médicos. En todos los casos la respuesta al tratamiento con adaptógenos ha sido excelente: mejoría de los síntomas, reintegro a las actividades habituales, descenso de los marcadores tumorales y exámenes paraclínicos, disminución de las lesiones tumorales y excelente tolerancia al tratamiento con adaptógenos.
No prometemos una cura en cáncer. Si mejoramos la calidad de vida del paciente y en muchos casos logramos la remisión parcial o total de la enfermedad. Tampoco creemos que el paciente debe abandonar el tratamiento de su oncólogo, más bien le incentivamos a que continue con él, al mismo tiempo que realiza nuestro tratamiento.