El Dr. Alexander Fleming descubrió accidentalmente la penicilina en 1929, pero su hallazgo fue ignorado por el gremio médico. Tuvieron que transcurrir 12 años hasta que los científicos Howard Florey y Ernst Chain lograron purificar este antibiótico para que pudiera ser utilizado en la curación de millones de personas.
De la misma manera, la Medicina Sistémica, al igual que Fleming, también rompe el paradigma ortodoxo y en el siglo 21 representa una esperanza real de curación para los que sufren.
"Por clara que sea la verdad, no siempre tiene el privilegio de ser aceptada fácilmente”
Pasteur
Por ejemplo, en enfermedades de difícil tratamiento tales como la Sinusitis crónica, en la cual los tratamientos convencionales no logran evitar las frecuentes recaídas, la Medicina Sistémica logra la mejoría clínica en el 80% de los casos y una mejoría en la calidad de vida en el 90% de los pacientes, sin producir e-fectos secundarios adversos de importancia.