Hay métodos diagnósticos para precisar la enfermedad y categorizarla en su severidad: biopsia hepática, marcadores virales, tomografía, Ultrasonido Doppler (basado en el patrón de circulación hepática así como su estructura), Resonancia, etc.
El problema surge cuando se trata de ofrecer al paciente soluciones de verdad eficaces y con buenos resultados, desafortunadamente la mayoría de las veces sea cual sea la solución o combinación se soluciones ofrecidas, con el consejo de su oncólogo, cirugía cuando es posible (no todos los pacientes son operables), quimioterapia, embolización de la arteria hepática, criocirugía, etc, ninguna de ellas resulta efectiva en el tiempo, ó sus complicaciones son tan importantes que pueden ser peor para el paciente que la misma enfermedad.
Bajo la concepción de la Medicina Sistémica en los Centros Médicos Adaptógenos, se ha logrado detener el progreso de la enfermedad incluso revertirla con el uso de Plantas Superiores, incrementando los lados funcionales de la salud de manera integral, como un triángulo, donde aumenta la producción de energía de la célula hepática, se potencia el sistema inmunológico (defensas del organismo) para limitar el crecimiento del tumor, y la organización del órgano, mejorando su función. Se dispone además de la Electroterapia Sistémica Oncológica (ESO), que mediante un sencillo procedimiento, por lo general en una sola sesión, aplicando pequeñas descargas de corriente directo en el sitio del tumor se logra destruirlo sin necesidad de quitar ninguna parte del hígado y prácticamente ninguna complicación, dándole efectivamente al paciente con Cáncer de Hígado la SOLUCIÓN EFECTIVA a la enfermedad