Estas lesiones necesitan ser examinadas por medio de una biopsia, que dará el diagnóstico definitivo, con el que se procede luego al tratamiento. Este incluye la cirugía que, en el mejor de los casos, puede requerir la extirpación total del segmento de piel donde se encuentra la lesión dejando -con frecuencia- un defecto cuya corrección luego requiere de cirugía plástica. En otros casos se necesita amputar la zona afectada por el cáncer de piel (extremos de brazos, dedos, pies, etc).
La radioterapia, sola o en combinación con cirugía, es otra de las formas de tratamiento. Al tratarse de radiación se producen cambios aún en las células normales pudiendo, a futuro, generarse otro cáncer donde habíamos tratado el anterior.
Además,“quema” el sitio donde está el cáncer de piel con las complicaciones que esto puede traer. La quimioterapia incluye drogas que, por su efecto tóxico, matan las células tumorales pero también intoxican al organismo disminuyendo la capacidad de defensa de las células cancerosas.
Estos tratamientos del cáncer de piel ya no tiene que ser así porque existe una tecnología, desarrollada en Venezuela, mediante el uso de plantas superiores bajo el enfoque de la Medicina Sistémica: potencia la energía, la inteligencia y la organización celular del sistema inmunológico contra las células tumorales. Además, se utiliza ahora la Electroterapia Sistémica Oncológica que, mediante pequeñas corrientes eléctricas aplicadas través de electrodos especiales y colocados directamente en el tumor, destruyen desde su interior las células cancerosas por procesos bioquímicos y sin complicaciones importantes, sin dolor, de forma ambulatoria, y en el 90% de los casos en una sola sesión, evitando la cirugía.