Plantas que actúan predominantemente sobre la ORGANIZACIÓN
Minerales Coloidales
La solución de Minerales Coloidales contiene 68 elementos de la tabla periódica de Mendeleev en su forma natural. Este producto se deriva de depósitos de plantas prehistóricas de la selva tropical, que se encuentran en una antigua región del Utah (EEUU). Los depósitos minerales se pulverizan y luego son lavados con agua purificada, con el objeto de remover el cloro y los metales pesados. Posteriormente se coloca la mezcla en un cartucho extractor coloidal), para convertirla a un estado coloidal. El liquido es finalmente filtrado y concentrado en tanques de acero inoxidable.
Las hierbas contienen los elementos en su forma más natural. Estos minerales se asimilan más fácilmente por las células del organismo humano, animal y vegetal. Su aprovechamiento (asimilación), es hasta del orden del 98% a diferencia de los preparados más modernos, que son elaborados por quelación y solo ofrecen una asimilación cercana al 45%.
Una gama entera de fitominerales actúan como partículas anti-oxidantes en oposición a los radicales libres. Los micro-organismos de la tierra transforman las partículas inorgánicas de minerales a una forma aprovechable para las plantas. Las hierbas absorben estos minerales a través de sus raíces y los transforman en una forma coloidal orgánica mediante el proceso de fotosíntesis. El mineral coloidal resultante, está formado por partículas sumamente pequeñas, de un diámetro de 0,0001 micrones, concretamente, tienen una medida de 1/600 de un glóbulo rojo.
El efecto que tienen las sustancias minerales en el organismo humano resulta inapreciable. Los minerales son imprescindibles por su participación en las reacciones bioquímicas corporales. Son catalizadores del funcionamiento normal de las enzimas y hormonas, ayudan a mantener el equilibrio ácido-básico en los tejidos, son necesarios para cada órgano, cada glándula, cada músculo de nuestro cuerpo. La disminución o ausencia tan solo un mineral puede tener como consecuencia la pérdida del balance del funcionamiento del organismo, lo que conduce al desarrollo de enfermedades.
Los procesos de desmineralización de los suelos, la disminución de su fertilidad así como la rotación incorrecta de los cultivos agrícolas causan un desequilibrio del contenido normal de los minerales que ofrecen los productos alimenticios. Es por eso que el uso de los suplementos minerales adquiere un valor cada vez más relevante.
Una cualidad muy importante de estos minerales procedentes de las plantas, es su función sustitutiva de ciertos minerales tóxicos. Por ejemplo, el níquel (Ni), Bario (Ba), Aluminio (Al) o Estroncio (Sr), así como otros elementos de la tabla periódica, son capaces de eliminar del organismo, cuando se utilizan en forma coloidal, los componentes tóxicos del mismo elemento. Esto significa que los minerales coloidales tienen un efecto purificador sobre el organismo.
El Dr. Joel D. Walach, presentó recientemente evidencias científicas en el campo de la química coloidal, Las asombrosas propiedades de los minerales coloides, fue nominado en el año 1991 para el Premio Nóbel de química. El Dr. Poppa, demostró que los minerales coloidales derivados de plantas prehistóricas no son, en modo alguno, tóxicos para el organismo, y que mejoran el rendimiento energético celular. El bacteriólogo Dr. Frederick S. Macy, confirmó la ausencia de toxicidad de estos minerales, comprobando y demostrando públicamente sus efectos en su propio cuerpo.
Los minerales coloidales más importantes:
Aluminio: Tiene una influencia en los casos de Alzheimer. Se sospecha que en su forma metálica provoca envejecimiento cerebral.
Arsénico: Necesario para el crecimiento de neonatos. En su forma metálica es un veneno altamente tóxico.
Azufre: Forma parte de las estructuras químicas glicosaminoglicanos, sulfato de condroitina, sulfato de dermatano y ácido hialurónico, que son imprescindibles para la formación de tejidos articulares. Además, el átomo de azufre está presente en la estructura del glutation, agente reductor de importancia biológica, y en las moléculas de diversos coenzimas (coenzima A) y vitaminas.
Boro: Con la carencia de este mineral, el cuerpo pierde la capacidad de mantener el calcio en los huesos, provocando descalcificación. Ayuda a mantener el nivel correcto de estrógenos en las mujeres, y de testosterona en los hombres. Es un elemento imprescindible en la época de la menopausia.
Calcio: Importante para el desarrollo y fortaleza de huesos y músculos. Es necesario para la coagulación de la sangre, la actividad neuromuscular, liberación y activación de enzimas. Elimina los calambres musculares. Ayuda a regular el funcionamiento del corazón y la transmisión de impulsos nerviosos.
Carbono: Sin el carbono el metabolismo basal celular sería imposible. El carbono posee siete isótopos reconocidos.
Cloro: En la forma coloidal, es responsable del tono del tejido, fomentando el funcionamiento del hígado en sus procesos de desintoxicación.
Cobalto: Forma parte constitucional de la cianocobalamina (vitamina B 12) fundamental para el desarrollo del metabolismo del folato. Además, posibilita la completa oxidación de los ácidos grasos de número impar de átomos de carbono.
Cobre: Es esencial para la actividad de numerosos enzimas, como la citocromo-c-oxidasa, superóxido-dismutasa. Interviene en la mielinización y síntesis de catecolaminas cerebrales y en el metabolismo del hierro. Su déficit provoca la pérdida de elasticidad de la piel y de los tejidos, acelerando la aparición de arrugas y canas, anemia, degeneración del sistema nervioso, así como otros defectos relacionados con el debilitamiento de los vasos sanguíneos y la aparición de varices.
Cromo: es un potenciador de actividad de la insulina. Su insuficiencia se manifiesta como una voracidad inusitada por alimentos dulces, evidenciando un bajo nivel de azúcar en la sangre. Si este estado persiste en el tiempo, puede surgir la diabetes. El cromo es necesario para el aprovechamiento máximo de la glucosa sanguínea, responsable directa de la creación de energía.
Estaño: su insuficiencia se manifiesta en la pérdida de capacidad auditiva y, en el caso concreto de los hombres, en muchos casos de alopecia. Es importante para muchas funciones bio-eléctricas y para el crecimiento capilar. Mejora el funcionamiento del sistema inmunológico y de los reflejos.
Flúor: La mayor parte está contenido en los huesos en forma de fluorapatita. Esta sal de flúor tiene gran importancia en la conservación del esmalte dental.
Fósforo: está principalmente relacionado con el metabolismo energético, en cuanto forma parte de la molécula de trifosfato de adenosina (ATP). Este elemento también forma parte de las estructuras moleculares de los nucleótidos, ácidos nucleicos y diversas moléculas fosforiladas.
Hidrógeno: interviene en todas las reacciones de óxido-reducción presentes en el organismo. El isótopo más común del hidrógeno es el protio (H), aunque presenta dos más, como son el deuterio (2H o D) con un peso atómico de 2 y el tritio con un peso atómico de 3 (3H ó T).
Hierro: Importante en la formación de hemoglobina. Participa en el transporte del oxígeno de los pulmones a la sangre. Participa como un elemento activo de las enzimas relacionadas con el proceso de respiración celular. El hierro se oxida y reduce con facilidad, por ello constituye una parte vital de ciertas enzimas que intervienen en la transferencia de electrones como la citocromo-c-oxidasa y la xantino-oxidasa. El hierro coloidal no es tóxico y nos ayuda a deshacernos de la forma peligrosa y tóxica de este elemento.
Litio: Sus efectos incluyen un aumento de la osmolaridad y, por tanto, alteración de la distribución del agua, modificando el pH y la atmósfera iónica de las proteínas y otras biomoléculas.
Magnesio: Su principal función estriba en contribuir a la estabilidad de la estructura de la molécula de ATP, en las numerosas reacciones enzimáticas dependientes del trifosfato de adenosina, como las que catalizan en ciclo de Krebs. Juega un papel muy importante en la transmisión neuromuscular, también en funciones relacionadas con el proceso de movilización de minerales del tejido óseo, así como en los efectos fisiológicos de la hormona paratiroidea.
Manganeso: es vital para el funcionamiento de las enzimas, manteniendo el potencial eléctrico entre los nervios y las membranas musculares. Mantiene el equilibrio del pH y ayuda a la asimilación de Calcio y Potasio. Constituye una sustancia clave para el funcionamiento del corazón y metabolismo de carbohidratos y minerales. También interviene en la síntesis de colesterol.
Molibdeno: El esmalte dental tiene alto contenido de este elemento. El cobre necesita molibdeno para poder ser utilizado. Su deficiencia se manifiesta por retardo de crecimiento, caries, pérdida de apetito e infertilidad.
Nitrógeno: Es muy importante en la estructura fundamental de diversas moléculas biológicas como proteínas, enzimas, aminoácidos, hormonas, y otras. Además, participa en reacciones metabólicas fundamentales como, por ejemplo, la transaminación y en el ciclo de la urea.
Níquel: Investigaciones de Kirchgessner y colaboradores han demostrado que la deficiencia de níquel ocasiona una disminución de la actividad de seis deshidrogenasas hepáticas. Todos estos descubrimientos, sugieren que juega un papel importante en el metabolismo intermediario.
Oxígeno: Es fundamental para la respiración de plantas y animales, así como para el proceso de combustión. El oxígeno presenta nueve isótopos, de los cuales tres forman parte del aire que nos rodea. El ozono, cuya molécula está formada por tres átomos de oxígeno, es de vital importancia para la protección de la tierra de las radiaciones ultra-violeta.
Potasio y Sodio: Están completamente disociados en sus sales y ácidos y constituyen, por tanto, las principales partículas en solución responsables de la osmolaridad (presión osmótica) de los líquidos corporales; además, intervienen en la solubilidad de las proteínas y otros compuestos orgánicos corporales.
Selenio: protege a todas las células del organismo contra la oxidación que producen los radicales libres. Representa un elemento importante en el sistema inmunológico. Junto con el Zinc, protege al cuerpo de enfermedades carcinógenas.
Silicio: Estudios recientes han revelado que incide en el metabolismo del tejido conectivo, específicamente sobre la biosíntesis de glicosaminoglucanos y colágeno, esenciales para la formación del componente colágeno y de la sustancia fundamental de la matriz orgánica ósea. Además, está relacionado con la biosíntesis de elastina y, por tanto, contribuye al mantenimiento de las características estructurales de los tejidos elásticos. Mejora los tendones, piel, pelo y uñas, ayudando a la curación de heridas.
Vanadio: inhibe a la escualeno-sintetasa y estimula la acción de la acetoacetil-coA. Mediante estos mecanismos se inhibe la síntesis del colesterol y se reduce la formación de cuerpos cetónicos. La información disponible hasta el momento da pie para sostener que los efectos del vanadio están relacionados con la regulación del metabolismo de los lípidos. También ayuda a construir el tejido pancreático, que se ve alterado ante la insuficiencia de este mineral.
Yodo: sirve de sustrato para la biosíntesis de hormonas tiroideas, triyodotironina y tetrayodotironina o tiroxina.
Zinc: Interviene como cofactor de múltiples enzimas reguladoras del metabolismo intermediario. Actualmente se conocen más de 70 enzimas dependientes del zinc, por ejemplo: carboxipeptidasa A y B, carbonato-deshidrogenasa, fosfatasa alcalina, DNA-polimerasa, lactato-deshidrogenasa, alcohol-deshidrogenasa, fructosa-bifosfato-aldolasa, peptidil-dipeptidasa.
Es imprescindible en la mitosis celular, síntesis de ADN y RNA y el metabolismo proteico. El primer síntoma de la insuficiencia de zinc, es la pérdida de capacidad olfativa y gustativa.
La diabetes es una enfermedad muy extendida en el mundo occidental, que puede ocasionar numerosas complicaciones. Los Minerales Coloidales aportan los elementos necesarios que requiere el paciente diabético como, por ejemplo: Vanadio, Cromo, Manganeso y Zinc, que aceleran la regeneración del páncreas. Según investigaciones de la universidad de Vancouver, Canadá, el Vanadio por sí sólo es un buen sustituto de la insulina, si se toma durante 4 a 6 meses.
Otros usos de los Minerales Coloidales:
Para la preparación de una deliciosa agua mineral. Bastan 15 gotas de este compuesto por cada medio litro de agua.
Después del esfuerzo físico excesivo, se puede preparar una bebida isotónica, añadiendo 15 gotas en un vaso de agua.
Regeneración capilar. En medio litro de agua, se añaden 15 gotas y se aplica sobre el cabello recién lavado.
Regeneración del cutis. Con 15 gotas en medio litro de agua, se consigue agua mineral útil para lograr un cutis terso y suave. Podemos tratar de este modo lesiones cutáneas. Debe aplicarse 3 veces al día con el agua siempre fresca. Si lo añadimos a las cremas, se mejora su calidad y efectividad.
Se puede usar como abono para las plantas. Para 1 litro de agua, son necesarias 4 gotas.
Para las mascotas del hogar, puede añadirse en su bebida. Dos gotas de Minerales Coloidales por cada 100 ml.
Como un complemento mineral contra varias enfermedades: infecciones víricas, baja inmunidad, estrés, cansancio, diabetes, disfunciones del páncreas, disfunciones hepáticas, disfunciones intestinales y disfunciones renales, en casos de várices, debilitamiento ocular, eccemas y, en definitiva, para la regeneración y vitalidad de todo el cuerpo: huesos, dientes, pelo y uñas. También aconsejamos este producto en cualquier disfunción orgánica y osteoporosis. Por su elevado contenido en Manganeso, también es aconsejable en problemas y disfunciones el sistema nervioso central. Para la regeneración muscular, enfermedades oncológicas, activación del sistema hormonal, regeneración de las células, mejorar la función cerebral, mejor aprovechamiento o asimilación de las vitaminas, y desintoxicación.
Indicaciones:
Carencia de minerales y micro elementos en el organismo. Osteoporosis. Anemias. Mala cicatrización de las heridas y/o ulceras. Periodo postoperatorio. Baja inmunidad. Enfermedades cardiovasculares. Esfuerzo físico excesivo.
Contraindicaciones
personas alérgicas a cualquiera de los componentes.
Precauciones: Embarazo, lactancia, pacientes con hemocromatosis o enfermedad de Wilson.
Reacciones adversas: no se han reportado
Advertencias: No interrumpir su utilización, ya que el proceso regenerativo es prolongado.
Interacciones: No se conocen posibles interacciones con otros medicamentos, suplementos nutricionales, alimentos o medicamentos herbarios.
Sobredosis: No existen informes al respecto.
Administración:
Agitar antes de usar.
Para niños de 3 a 12 años: 15 gotas, dos veces al dia
Para niños mayores de 12 años: 3 ml, al dia (15 gotas, tres veces al dia)
Conservación: Una vez abierto el frasco debe mantenerse refrigerado.