La glucosamina y el sulfato de condroitín, ingeridos juntos, pueden ayudar a reducir dolores de moderados a severos causado por la osteoartritis, la causa principal de impedimentos en Estados Unidos, según los resultados de estudios que se presentaron recientemente en la reunión anual del American College of Rheumatology en San Diego.
Este estudio fue el primero a gran escala y rigurosamente planificado con estos dos populares suplementos, fue costeado por el gobierno federal y no por el sector privado.
Realizado por el Instituto Nacional de Salud (NIH) con base en la Universidad de Utah, reclutó a casi 1.600 personas que padecen de osteoartritis, de edades comprendidas entre 40 y 80 años. Durante seis meses, se les administró glucosamina o condroitina, una combinación de ambas, 200 miligramos de la medicina celecoxib (que requiere prescripción médica y se conoce como Celebrex) o un placebo. Nadie sabía quién estaba tomando lo uno o lo otro, y ningún paciente sufrió efectos secundarios serios.
Los mejores resultados los reportaron los pacientes con dolores de severos a moderados que tomaron la combinación: casi 80 por ciento de ellos dijo tener 20 por ciento menos dolor.
''Este estudio nos ofrece otra alternativa, y de eso se trata: tratamientos alternativos'', dijo Crystal S. Wright, vicepresidente de Leiner Health Products de Carson, California, que suministra 43 por ciento de las marcas que se venden de glucosamina con condroitina.