Los problemas de disfunción eréctil deberían ser tomados en cuenta como factores de riesgo en futuras enfermedades coronarias , ya que la erección del órgano sexual masculino se logra gracias al sistema de respuesta que posee su vasculatura. La obstrucción de las delgadas arterias que componen esta vasculatura genera disfunción eréctil y es síntoma de un posible problema cardiovascular.
Del total de pacientes que presentan alguna enfermedad coronaria o vascular, el 80% tienen a su vez disfunción eréctil. Así lo explica el cardiólogo José Ramón Gómez Mancebo, quien agrega "Nosotros, los médicos, estamos en la obligación de preguntarle al paciente sobre su capacidad de producir una erección porque es un síntoma de enfermedad vascular -alerta el doctor Gómez y continúa diciendo que- así como se le interroga sobre su estilo de vida o si padece diabetes".
Del mismo modo se advierte que el paciente también debe afrontar la disfunción eréctil sin vergüenzas y hablarlo con su médico. Al respecto, el especialista explica que este tema ya no debería ser tabú en la sociedad. "Sin embargo, sigue siendo incómodo para algunos médicos preguntar sobre las erecciones, y el paciente tiende a no comentarlo o a subestimarlo para no evidenciar su problema", sentencia el cardiólogo.
Los medicamentos utilizados para atacar la disfunción eréctil, no presentan beneficios directos en los problemas coronarios. "Desde el punto de vista urológico, estos fármacos logran controlar la situación, no así en los problemas cardiovasculares, el posible problema arterial hay que descubrirlo y tratarlo a tiempo" sostiene el galeno.
Hay que tener presente entonces que la disfunción eréctil es una manifestación sintomática de un posible problema arterial o coronario, y su pronta detección maximiza las posibilidades de curar al paciente.