Dos años después de la presentación pública de sus trabajos, el equipo del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa que dirige Fernando Valdivieso, catedrático de Biología Molecular, apuntala su tesis con evidencia adicionales, que demuestran la «absoluta correspondencia entre los genes implicados en la llegada del herpesvirus al cerebro y el alzheimer».
Experimentos con ratones y estudios genéticos combinados les permitieron demostrar, primero, el viaje del herpesvirus por el sistema nervioso central hasta el cerebro, a través del torrente sanguíneo, una vez burladas las defensas inmunitarias del organismo. El «transportista» del virus es una apolipoproteína de tipo E - implicada también en el transporte del colesterol y ligada, a su vez, al riesgo de hipercolesterolemia-, la ApoE 4. La relación causa-efecto directa está aún por demostrar y la mera acumulación del herpesvirus en el cerebro no es garantía de degeneración neuronal y demencia, pero los investigadores españoles saben ya que la neuroinvasión es mayor cuanto más altos los niveles de ApoE 4, y que el binomio virus más apolipoproteína es un boleto más que probable al Alzheimer.
Otros factores
También interaccionan como factores adicionales de riesgo la edad: a más edad, más carga vírica; el sexo femenino -las mujeres son más susceptibles al mal- y el estrés, capaz de despertar a este virus y a cualquier otro de su latencia y ponerlo al ataque.
El virus del herpes labial es el más común, y uno de los muchos herpesvirus con los que convivimos los humanos. El 90% de los adultos tiene en su organismo algún tipo de herpes y, de ellos, el 60%, lo aloja en el cerebro. La mayor parte del tiempo el virus duerme hasta que factores genéticos o ambientales lo desperezan. En muchas personas el herpes no se manifiesta jamás a pesar de estar presente.
En síntesis, «aunque no podemos decir que el virus del herpes es el causante del Alzheimer, las evidencias son cada vez más fuertes». Puede haber otros virus implicados, pero «éste sería el más prevalente», subrayó Valdivieso.