Los autores del trabajo seleccionaron a más de 8 mil 300 hombres, con edades comprendidas entre los 16 y los 59 años y sexualmente activos durante los 12 meses previos al Estudio Australiano de Salud y Relaciones.
La publicación Tobacco Control reveló que 27,2% de los participantes fuman cigarrillos. Además, uno de cada 10 afirmó haber tenido durante un mes, por lo menos, problemas para mantener voluntariamente una erección.
Los que fumaban menos de 20 cigarrillos diarios -20,9% de los encuestados- presentaron un riesgo 24% mayor de sufrir disfunción eréctil, en comparación con los no fumadores.
En el caso de los que agotaban más de una cajetilla al día -un 6,3%- el peligro aumentó hasta 39%.
«El hábito de fumar está relacionado significativamente con la disfunción eréctil y esta asociación se refuerza según se incrementa el número de cigarrillos», refiere el trabajo.
Además del tabaco, los expertos también valoraron otros factores que pueden influir en la aparición de este trastorno: diabetes, problemas cardiovasculares, consumo de alcohol, edad, estudios y estado civil.
Las personas diabéticas o que tomaban fármacos para tratar una enfermedad cardiovascular resultaron más propensos a padecer este trastorno sexual. Por el contrario, los que consumían dosis moderadas de alcohol obtuvieron la respuesta contraria: una menor probabilidad de sufrirlo.
Según el artículo, la disfunción eréctil es un importante problema de salud pública en Australia, y afecta a cerca de un millón de hombres. Su prevalencia y la proporción de varones que busca tratamiento parece que aumentará debido al impacto combinado de una población que envejece, una mayor aceptabilidad social de la condición y los avances terapéuticos.
Este esperado incremento en la prevalencia , comentan los autores, se traducirá además en un aumento del gasto sanitario.
En este sentido, ellos mismos destacan la importancia de establecer estrategias preventivas como, por ejemplo, la reducción del tabaquismo masculino.
«Australia tiene una de las estrategias de control del tabaquismo más completas del mundo, que se refleja en que nuestras tasas de consumo son relativamente bajas», declaran los investigadores de Sidney .
A pesar de esto, el tabaco todavía enferma a una parte importante de la población. Para disminuir el consumo, según el ensayo, es importante llegar a los grupos de mayor riesgo, como los jóvenes.