Se alimentaron animales con 10% de extracto de tomate, de bróccoli y con ambos extractos, comparándolos con animales control sin estos suplementos en su alimentación. Tras un tratamiento que favorecía el desarrollo de cáncer de próstata, los animales alimentadas con suplementos de bróccoli y tomate mostraron una menor incidencia de casos y un menor desarrollo de tumores de próstata.
Al parecer, cuando se ingieren en un mismo plato bróccoli y tomate, se consigue un efecto aditivo, que se piensa que es debido a que los componentes anticancerígenos de cada una de estas hortalizas actúan en diferentes rutas metabólicas.