El estudio, comisionado por el Príncipe de Gales, recomendó que los médicos hospitalarios y los médicos generales y de familia utilicen más la osteopatía, quiropraxis, acupuntura, homeopatía y medicinas herbarias.
Demostró que los pacientes que sufren de dolor lumbar, osteoartritis de rodilla, ansiedad, estrés, depresión y dolor post-operatorio o dental, son los que más se benefician del uso de medicinas alternativas y complementarias.
Los autores del estudio, conducido por Christopher Smallwood, sugirieron al Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica que evaluara las terapias más promisorias y emitiera pautas para su utilización mediante el Sistema Nacional de Salud.
Los investigadores revisaron cientos de estudios previos y data de clínicas que ofrecen Medicina Alternativa y Complementaria, para evaluar cuales terapias podrían completar las brechas en la oferta médica principal, de una manera costo-eficiente.
Smallwood comentó: "El peso de la evidencia examinada sugiere que las medicinas alternativas y complementarias deberían jugar un papel mucho mayor en la atención de salud, ya que contribuyen a llenar brechas en la efectividad de los tratamientos convencionales." Los ingleses actualmente gastan £130 millones por año, en tratamientos complementarios, tales como acupuntura, fitoterapia y reflexología, y se estima que estas cifras aumentarán a £200 millones en los próximos cuatro años. En los actuales momentos, el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra ofrece Acupunctura, Osteopatía y Quiropraxis a un gran número de pacientes.
Ellos concluyeron que las Terapias alternativas y complementarias podrían ahorrar grandes cantidades de dinero al gobierno y beneficiarían a la economía en una manera amplia, reduciendo los 200 millones de días de trabajo perdidos y los £11 billones perdidos cada año por reposos laborales.