Malas noticias cuando se trata de diabetes y ejercicio : la mayoría de los pacientes con diabetes Tipo 2 o en riesgo de ella aparentemente ignoran la recomendación de sus médicos para mantenerse activos.
Menos del 40% hacen ejercicio, según revela un nuevo estudio y cuanto mayor sea el peligro en el que se encuentren los pacientes, menor será la probabilidad de que sean activos.
Eso ocurre pese a un estudio previo que halló que cerca de tres de cada cuatro diabéticos informaron que sus médicos les habían aconsejado ejercitarse. Los pacientes que recibieron las más severas advertencias para mantenerse activos fueron los menos propensos a hacer caso, de acuerdo con la investigación.
"La gente debería ejercitarse más, esa historia ya es conocida", expresó la Dra . Elaine Morrato, quien llevó a cabo ambos estudios.
"Lo que estamos diciendo es, 'He aquí una población con un riesgo elevado que puede beneficiarse de la práctica de algún ejercicio, y es aún menos propensa a ejercitarse ".
Sin ejercicio, pacientes con diabetes Tipo 2 enfrentan complicaciones que van desde daño a las terminales nerviosas hasta alta presión arterial.
Morrato, profesora adjunta en la Universidad de Denver en Colorado y doctora en salud pública y epidemiología, dijo que los investigadores evaluaron los resultados de más de 22.000 pacientes para el nuevo estudio.
Los resultados del estudio aparecen en la edición de febrero de la revista Diabetes Care de la Asociación contra la Diabetes de Estados Unidos.
Aun para los individuos con mayores discapacidades, hay esperanza, expresó el autor y experto en acondicionamiento físico Charlotte Hayes. Cada paso del ejercicio es importante, dijo. Para los que puedan caminar, algunos pasos al día ayudan. Para los que no puedan, hay alternativas. "Podemos tomar el enfoque de pequeños pasos", expresó.
La Asociación contra la Diabetes de Estados Unidos recomienda que las personas realicen al menos 30 minutos al día de ejercicio aeróbico, tal como una vigorosa caminata, cinco veces por semana. Pero la asociación también dice que para los que no puedan, actividades diarias tales como jardinería o caminar al trabajo suelen ser beneficiosas.
Morrato dijo que no sabe la respuesta, sólo que los resultados de su estudio son decepcionantes.
"Es difícil sentirse optimista sobre abordar las epidemias gemelas de obesidad y diabetes sin obtener éxito en incrementar la actividad física en la población (que las padece)", su estudio concluye. "Los resultados de este estudio proporcionan información muy pesimista ".