Según los investigadores de la Universidad de California del Sur, el ejercicio produce ciertos cambios en el metabolismo y en el sistema inmunitario que disminuyen el riesgo de sufrir cáncer de mama.
Las mujeres que afirmaron realizar un ejercicio físico "intenso" (más de cinco horas a la semana) mostraron 20 % de posibilidades menos de contraer cáncer de mama de tipo invasivo que las mujeres que hacían menos de treinta minutos de actividad física semanalmente.
Los resultados revelaron, asimismo, que las mujeres que llevaron a cabo la mayor actividad física poseían 30% menos de posibilidades de sufrir las primeras fases del cáncer.
"Estos datos ponen de manifiesto que la actividad física intensa reduce el riesgo de contraer este tipo de cáncer, mientras que los efectos beneficiosos de la actividad física moderada no están tan claros", afirman los investigadores.
El estudio, publicado en los Archivos de Medicina Interna estadounidenses tomó como objeto de estudio a 110,599 mujeres cuyos historiales fueron seguidos desde 1995 en adelante.