Esto se debe al descubrimiento de que el mencionado fármaco puede producir serios efectos secundarios adversos, que incluyen su capacidad de causar inclinaciones suicidas.
Strattera es un fármaco prescrito para el tratamiento del Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad en niños, adolescentes y adultos, sin embargo, estudios clínicos han demostrado que aumenta los riesgos de ideación y comportamiento suicida.
Por este motivo, en el año 2005 la Administración de Drogas y Alimentos de los EEUU (FDA) ordenó al laboratorio Lilly que incluyera advertencias a los usuarios en la etiqueta del producto.
Con la finalidad de mejorar la seguridad y efectividad de los tratamientos médicos que se ofrecen a la ciudadanía de la Federación Rusa, el Servicio Federal de Defensa de la Salud de Rusia consideró que Strattera no reúne los datos de instrucción para aplicación médica.