Investigadores del “Institute for Health Policy”, de “Harvard Medical School”, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale, EEUU., y sus colaboradores de la Universidad de Melbourne y del Royal Melbourne Hospital, Australia realizaron una encuesta con 3.167 médicos de seis especialidades (anestesiología, cardiología, medicina familiar, cirugía general, medicina interna y pediatría), con el objeto de conocer los lazos que unen el ejercicio profesional con intereses económicos de la industria de medicamentos.
La mayoría de los médicos (94%) comunicaron algún tipo de relación con la industria farmacéutica, y la mayor parte de las relaciones implicaban la recepción de alimentos en el centro de trabajo (83%) o la recepción de muestras de medicamentos (78%). A más de un tercio de los entrevistados (el 35%) se les reembolsaron los gastos derivados de reuniones profesionales o formación médica continua, y más de un cuarto (28%) recibieron retribuciones por asesoramiento, conferencias o inclusión de pacientes en ensayos.
En los cardiólogos, las probabilidades de recibir pagos fueron más del doble que en los médicos de familia. Los médicos de familia veían con más frecuencia a los representantes de la industria que los médicos de otras especialidades, y los médicos que trabajaban en consultas unipersonales, de dos personas o de un grupo veían con más frecuencia a los representantes que los médicos que trabajaban en clínicas y hospitales.
Los autores del estudio concluyen que estos resultados indican que las relaciones entre los médicos y la industria son habituales y ponen de manifiesto la variabilidad de dichas relaciones según la especialidad, el tipo de consulta y las actividades profesionales