La operación se efectuó recientemente en una paciente que sufría de cálculos en la vesícula biliar, que le fue extirpada con un novedoso sistema de microinstrumentos, de menos de dos milímetros, guiados con una cámara de vídeo diminuta. El equipo médico dirigido por el doctor Jacques Marescaux introdujo un endoscopio flexible de 1,3 metros de largo y unos quince milímetros de ancho por la vagina de la paciente.
En el endoscopio, además de la cámara de vídeo, había un conjunto de instrumentos médicos miniaturizados dirigidos a distancia, como bisturí eléctrico, pinzas o tijeras. En la intervención, que duró unas tres horas, los doctores practicaron una escisión en la pared posterior de la vagina a través de la cual el diminuto instrumental pudo acceder a la vesícula biliar y proceder a su extracción.
La única perforación externa realizada a la paciente fue un pinchazo que se le hizo unos días antes de la operación con el fin de introducir gas carbónico para dilatar el abdomen. Según el equipo médico responsable de la operación, que tuvo lugar en el Hospital Universitario de Estrasburgo, al este de Francia, la principal novedad de este tipo de intervención es la disminución del dolor postoperatorio, la facilidad de acceso a ciertos órganos y la ausencia de traumatismo de la pared abdominal.
Sin olvidar el hecho de que no exista agresión física externa ni se produzca la "agresión psicológica" de la cirugía.