El estudio fue realizado sobre 60 pacientes psoriásicos con una evolución promedio de la enfermedad de 8 años, la mitad de los cuales recibió una crema que contenía extracto de Aloe vera al 0,5% y la otra mitad una fórmula placebo conteniendo una mezcla a base de aceite mineral y aceite de castor. Los pacientes debían aplicarse la crema tres veces al día, cinco días a la semana durante un mes.
Aquellos que evidenciaban mejoría debían continuar con el tratamiento por 8 meses, tiempo tope para la evaluación final del ensayo.
Al cabo de ese tiempo, se determinó que el 83% de los pacientes que recibieron el producto activo finalizó el estudio con evidentes mejoría de sus lesiones, frente a sólo un 8% del grupo placebo.