Del mismo modo, el calcio y la vitamina C juegan un papel fundamental antes y después de la aparición del climaterio.
El 75 por ciento de las mujeres que toman extracto de soja y probióticos durante la menopausia nota mejoría en la sintomatología propia de este trastorno. Éstas son las principales conclusiones que ha puesto de manifiesto el estudio M3 sobre la eficacia de los fitoestrógenos y probióticos en el climaterio, presentado durante el 29º Congreso de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), celebrado recientemente en Granada.
Según los resultados preliminares de este ensayo, el primero dual de pacientes y ginecólogos realizado en España sobre los síntomas de la menopausia, los probióticos mejoran las condiciones de la flora intestinal, lo que hace posible una mejor absorción de los extractos de soja.
Si los extractos de soja y los probióticos son beneficiosos durante la menopausia , el calcio y la vitamina D lo son antes y después de ella . La realidad, en cambio, es que un 40 por ciento de las mujeres andaluzas posmenopáusicas está por debajo de los niveles adecuados de calcio y vitamina D, porcentaje que podría extrapolarse al resto de la población, ya que el consumo de calcio está muy por debajo de las cifras recomendadas por los especialistas.
Una baja ingesta de calcio y de vitamina D incrementa el riesgo de aparición de osteoporosis posmenopáusica. En este sentido, los suplementos de ambos están indicados "tanto en los casos en los que la dieta habitual no aporta el calcio necesario como en pacientes que están en tratamiento para la osteoporosis, con el fin de fortalecer los huesos y reducir el riesgo de fracturas", señala el Dr. Manuel Muñoz, endocrino del Hospital Clínico de Granada.
Se estima que más de la mitad de las mujeres padecerá osteoporosis posmenopáusica y cuatro de cada diez mayores de 50 años tiene riesgo de sufrir fractura ósea debido a este trastorno. Además, la prevalencia de osteoporosis ha aumentado en los últimos años , situación ante la cual los expertos recomiendan evitar el consumo de tabaco y alcohol, mantener el peso adecuado, realizar ejercicio físico moderado e incrementar la ingesta de calcio a través de productos lácteos y de una dieta adecuada.