Un trabajo del Centro de Investigación sobre el Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle, halló que el consumo de entre cuatro y siete vasos de vino por semana reducía a la mitad las posibilidades de sufrir cáncer de próstata. En concreto, los varones que bebían vino tuvieron 52% menos de posibilidades de padecer la enfermedad que los que no consumían la bebida alcohólica. El informe está basado en un estudio que examina los factores de riesgo en 1456 hombres de entre 40 y 64 años, incluido el consumo de alcohol.