Las relaciones fluctuaban desde almuerzos gratuitos hasta pagos por servicios de asesoría y conferencias favoreciendo algún fármaco.
La encuesta fue enviada a más de 3.000 médicos anestesiólogos, cardiólogos, cirujanos, internistas, pediatras y médicos de familia, pero solo la mitad de ellos decidió responder.
De los que respondieron, 94 % reconoció algún tipo de relación con la industria farmacéutica, aunque en 80% de los casos se trató de almuerzos gratuitos y muestras médicas.
Investigaciones previas han demostrado que incluso los regalos poco costosos pueden influenciar el comportamiento prescriptivo de los médicos.
Además, más de un tercio de los que responieron recibieron pagos por la industria farmacéutica para viajes a congresos profesionales o clases de educación médica continua. Los médicos de familia afirmaron que se reunían aproximadamente 16 veces al mes con los representantes de la industria. Sin embargo, fueron los cardiólogos quienes más frecuentemente recibieron pagos directos de la industria.
Los doctores que recibieron pagos con mayor frecuencia, fueron aquellos de sexo masculino, que jugaban algún papel rol en el entrenamiento de otros médicos o en el desarrollo de pautas de tratamiento