Los investigadores, dirigidos por B. Tang, basan sus descubrimientos en un análisis global de 17 estudios previos, en los que participaron 52.625 personas mayores de 50 años, con un tiempo medio de tratamiento de 35 años.
Las disminuciones en el riesgo fueron mejores con dosis de calcio superiores a 1.200 microgramos, en comparación con dosis menores, y con dosis de vitamina D de 800 unidades internacionales (UI) o más que cuando se tomaban dosis menores.
Según los investigadores, el efecto del tratamiento fue incluso mayor en individuos de mayor edad, que vivían en residencias, tenían un menor peso corporal, tomaban menos calcio o se encontraban bajo mayor riesgo que otros individuos. Los autores del trabajo creen que los ancianos que viven en instituciones podrían ser los más beneficiados, debido a la ayuda que reciben por parte de cuidadores o enfermeras para seguir el tratamiento.
En otro estudio los investigadores realizaron un meta-análisis de 23 ensayos que utilizaban la densidad ósea como marcador de progresión, y descubrieron que los suplementos de calcio por sí solos o en combinación con suplementos de vitamina D también reduce la tasa de pérdida ósea en la cadera en 0,54% y en la médula en 1,19%.
Los autores concluyen que su trabajo muestra que los suplementos de calcio en solitario o en combinación con la vitamina D contribuyen al tratamiento preventivo de las fracturas por osteoporosis y que una baja adhesión es el mayor obstáculo para conseguir los beneficios completos de estos suplementos.