La vacuna antigripal de aplicación anual no ha demostrado prevenir las muertes de personas mayores de 65 años.
El Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC) de los EEUU recomienda la vacunación anual, a pesar de que ningún estudio ha demostrado concluyentemente que estas inmunizaciones eviten la mortalidad relacionada a la gripe en la tercera edad, y las escasas pruebas que han sustentado ésta práctica se fundamentan en estudios con fallas técnicas.
Algunos estudios han demostrado que estas vacunas no siempre previenen la infección gripal, pero pueden disminuir la severidad de los síntomas, cuando se aplican a adultos jóvenes.
Las evidencias apuntan a que la vacuna antigripal es menos efectiva en la tercera edad, debido a que los ancianos tienen una menor actividad inmune.