La realidad es que la industria farmacéutica está incrementando sus esfuerzos más que nunca para influenciar la prescripción médica, enviando visitadores médicos con mayor insistencia, entregando obsequios, almuerzos y ofreciendo salarios como asesorías a los que médicos que más prescriben sus productos.
Según el estudio publicado en The New England Journal of Medicine:
- 94% de los médicos tienen algún tipo de relación con la industria farmacéutica
- 80% de los médicos frecuentemente aceptan almuerzos y muestras gratuitas
- Un tercio de los médicos recibieron pagos de la industria farmacéutica para atender reuniones profesionales o clases de educación continua
- 28% de los médicos han recibido dinero por asesoría, ofrecer conferencias o conseguir pacientes para estudios clínicos de algún fármaco.
El contacto entre médicos y visitadores médicos se ha incrementado de un promedio de 4,4 visitas por mes en el año 2000, a un promedio de:
- 16 veces/mes con cardiólogos
- 9-10 veces/mes con internistas
- 8 veces/mes con pediatras
- 4 veces/mes con cirujanos
Los únicos especialistas que tienen un contacto menor con los visitadores médicos son los anestesiólogos, que se encuentran dos veces por mes.
Estas tácticas parecen estar funcionando. Según un estudio publicado en “Plos Medicine”, las visitas de los representantes farmacéuticos lograron que casi la mitad de los médicos aumentaran su prescripción de la droga representada. En muchos casos, los visitadores médicos recomendaron usos no aprobados de su medicamento.
El estudio publicado en el Journal of General Internal Medicine demostró que los médicos comprenden los conflictos de interés, pero piensas que sus contactos con los representantes farmacéuticos son valiosas y apropiadas.