Así, entre los hombres con bajo riesgo de cáncer de próstata, estos tratamientos hasta por un breve período reducirían la sobrevida general, advirtió el equipo dirigido por el doctor Christopher Saigal en la revista Cancer.
La terapia de supresión hormonal que se le administra a los hombres con cánceres avanzados o difíciles de tratar, interrumpe la producción de la testosterona, la hormona sexual masculina, que influye en el crecimiento tumoral.
Distintas líneas de evidencia disponible respaldan la relación entre los andrógenos y la salud cardíaca, señalaron los autores. Esta asociación, agregaron, es muy importante debido al aumento del uso de la terapia hormonal contra el cáncer de próstata.
Para conocer más sobre esta relación, el equipo dirigido por Saigal, urólogo de la University of California en Los Angeles, identificó a 23.000 hombres con cáncer de próstata diagnosticados entre 1992 y 1996, a los que controlaron durante cinco años. El 21 por ciento recibió terapia de supresión hormonal.
Los autores hallaron que este tratamiento durante un año estuvo asociado a un 20 por ciento más de riesgo de morbilidad cardiovascular grave.
"Estos datos tienen especial importancia en las decisiones sobre la indicación de la terapia de supresión hormonal en hombres con cáncer de próstata, cuando los beneficios aún se ignoran", como ocurre cuando se utiliza como tratamiento de primera elección en pacientes con tumores de próstata localizados, señalaron los autores.
No obstante, la enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte en los varones con cáncer de próstata que no mueren por la enfermedad.
"En los hombres con metástasis, reducir los factores de riesgo cardíaco mediante la dieta, el ejercicio o disminuir los lípidos, disminuiría algunos de los riesgos de la terapia de sustitución hormonal", recomendó el equipo.