«Ya se aleja de las llamadas rarezas clínicas, aunque resulta todavía infrecuente y no deviene problema de salud», afirma la doctora Lidia Torres Aja, quien ha dedicado gran parte de su vida profesional a las investigaciones sobre el tema.
En 25 años de análisis, Lidia encontró solo tres reportes en el sexo masculino entre 1981 y 1999; sin embargo, constató que desde el 2005 hasta este último año ascendían a nueve.
Se desconocen las causas, pero la especialista no le resta importancia a factores predisponentes como la herencia, las influencias genéticas, la exposición a radiaciones y a las altas temperaturas, sin descartar el alcoholismo y la cirrosis hepática.
La titular también posee notoria experiencia en torno a los tumores benignos en mamas masculinas.
Según trascendió en el Taller Territorial de Cirugía General de Mamas (Mastología Centro 2007) con sede en el hospital Arnaldo Milián Castro, de Villa Clara, Cuba, este tipo de cáncer continúa de puntero entre las mujeres. Una de cada 13 está afectada por la enfermedad en algún momento de su vida, por lo que puede afirmarse que adquiere relevancia no solo médica, sino también social.
Un centenar de delegados de todo el país debaten en conferencias, temas libres y pósteres diversos tópicos concernientes al padecimiento; pero todos coinciden en que dicha neoplasia resulta previsible siempre que se actúe a tiempo y las mujeres cumplan procederes tan sencillos como el autoexamen mamario.