| Dos de cada tres varones que consultan por problemas de disfunción eréctil -popularmente conocida como impotencia- se deben a trastornos de tipo metabólico, que a su vez son el resultado del sobrepeso corporal. Concretamente, de aquel exceso de peso que se acumula en el vientre, afirma un reciente estudio realizado en hombres de entre 40 y 70 años que no presentaban las causas clásicas de esa disfunción.
La buena noticia es que quienes padecen problemas eréctiles asociados con el sobrepeso -y con su cada vez más frecuente socio, el síndrome metabólico- sólo necesitan deshacerse de esos kilos de más para solucionar sus problemas sexuales.
Pero más allá de sugerir una forma de recuperar la potencia sexual perdida, este estudio, cuyas conclusiones fueron presentadas en el V Congreso Argentino de Andrología -donde obtuvo el premio al mejor trabajo de investigación clínica-, llama la atención sobre la necesidad de pensar la disfunción eréctil como un signo de riesgo metabólico y, por lo tanto, de riesgo cardiovascular.
La Medicina Sistémica, basada en la Teoría Sistémica de los Sistemas Vivientes, ofrece ERECDYS, una combinación de 13 plantas medicinales y Vitamina E, las cuales actúan sinérgicamente para aumentar el deseo sexual, la energía y vitalidad, y el rendimiento físico, mental y sexual.
ERECDYS contiene ocho plantas energizantes superiores que estimulan la actividad de enzimas que producen la molécula de energía celular –el ATP-, por lo que incrementan los niveles de energía corporal.
Esta fórmula exclusiva contrarresta las deficiencias de Testosterona, la hormona sexual masculina relacionada con el interés y el rendimiento físico y sexual. Además, mejora la capacidad para lograr y mantener la erección, ya que incrementa la circulación sanguínea a los órganos sexuales, lo que facilita la erección, disminuye la fatiga y permite una rápida recuperación.
Un estudio clínico en 72 pacientes con disfunción eréctil, demostró que esta combinación herbaria mejoró la capacidad para lograr y mantener una erección, el deseo y la frecuencia sexual en 90,3% de los pacientes tratados. |