Un estudio realizado en la Universidad de Copenhagen, Dinamarca, por el profesor Jens D Lundgren y sus colaboradores sobre 33.347 pacientes, publicado en la última edición de la revista The Lancet, demuestra que la utilización de Abacavir o Didanosina se asocia a riesgos de ataques cardiacos: casi el doble para Abacavir y cerca de 50% para Didanosina. Al suspender durante seis meses el tratamiento, los riesgos cardiovasculares retornaron a ser iguales a los de personas que nunca utilizaron estos fármacos.
El profesor Lundgren comentó: "Nuestros hallazgos crean un dilema clínico: descontinuar el tratamiento o incrementar la vigilancia de los pacientes que utilizan estos fármacos?” |