El estudio, publicado en la edición de Abril de la revista Public Library of Science Medicine, (PLOS, por sus siglas en ingles), se suma a una gran cantidad de evidencias que sugieren que este tipo de drogas no son seguras para los pacientes de la tercera edad y no funcionan muy bien cuando se utilizan en el tratamiento de otras condiciones para las que dichos fármacos no fueron aprobados.
En 2005 la Administración de Alimentos y Drogas de los EEUU (FDA) advirtió a los médicos que algunas de las drogas antipsicóticas podían incrementar el riesgo de muerte cuando se administran a los pacientes de la tercera edad en las casas de reposo.
Aún así, se prescriben en grandes cantidades. Se calcula que entre 30% a 60% de los pacientes norteamericanos en casas de reposo reciben estas drogas y muchos de esos pacientes sufren Alzheimer, una enfermedad cerebral progresiva que puede cursar con un comportamiento agresivo, dijo Ralph Nixon, vocero de la Asociación Alzheimer.
Los médicos muchas veces prescriben estas drogas porque actúan como sedantes en los pacientes difíciles, dijo el psiquiatra geriatra Robin Jacoby, de la Universidad de Oxford en Inglaterra, quien afirmó:
A menudo se presenta un problema médico subyacente como, por ejemplo, una infección urinaria que no se ha sido tratada, que provoca que el paciente con Alzheimer se comporte de manera agresiva.
Pero los doctores sobrecargados de trabajo, prescribirán una droga en lugar de tomarse el tiempo para analizar que es lo que está empeorando al paciente. “Estos pacientes están drogados hasta más no poder”, afirmó Jacoby.
Jacoby y sus colegas hicieron un estudio en 165 personas con Alzheimer severo, ubicados en casas de reposo de cuatro ciudades de Gran Bretaña, donde también se usan este tipo de medicamentos exageradamente. Los pacientes habían estado tomando medicamentos antipsicoticos tales como: tioridazina, clorpromazina, haloperidol, trifluoperazina o risperidona durante por lo menos tres meses. Los investigadores eliminaron los antipsicóticos a la mitad de los pacientes y lo sustituyeron con placebo. La otra mitad de los pacientes continuaron con sus dosis de antipsicóticos.
Despues de 6 meses del tratamiento, los investigadores encontraron que los pacientes que continuaron tomando antipsicóticos mostraron una significativa disminución en su capacidad para hablar de manera fluída. El Alzheimer termina destruyendo los centros cerebrales del lenguaje, sin embargo el estudio reveló que las drogas pueden acelerar este proceso y dejar al paciente completamente aisalado, afirmó Nixon.
La FDA aprobó las drogas antipsicóticas para el tratamiento de la esquizofrenia, no para el Alzheimer, comentó P. Murali Doraiswamy, jefe de psiquiatría biológica del Centro Médico de la Universidad de Duke. Pero los médicos pueden y de hecho prescriben drogas aprobadas por la FDA para tratar otras condiciones que las que estan indicadas en el etiquetado aprobado.
La medicación pueden ayudar a ciertas personas. Cuando no existe otra manera para detener al paciente con Alzheimer que actúa su delirio peligrosamente, entonces el uso de un antipsicótico puede ser un bendito remedio. Sin embargo, muchos médicos no se dan cuenta de que estas drogas son muy potentes, dijo Doraiswamy. Estas deben ser utilizadas sólo como último recurso. |