Los autores de "Sustaining Life" advirtieron de que las especies perdidas por el cambio climático y la polución afectarán al futuro de la medicina y la industria farmacéutica, ya que estos nuevos productos podrían desarrollarse a partir de sustancias químicas producidas por especies como ranas, osos o pinos.
Uno de los ejemplos recogidos en el libro es el de una rana que podía encontrarse en los bosques húmedos australianos en los 80, y de cuyas hembras podía extraerse una sustancia con la que tratar las úlceras humanas. Pero la rana se extinguió.
"Los valiosos secretos médicos que guardaban están ahora perdidos para siempre", dijeron Eric Chivian y Aaron Bernstein, los principales autores del libro del Centro de Salud y Medio Ambiente Global de la Escuela Médica de Harvard, en un comunicado publicado por Naciones Unidas.
El libro escoge siete grupos que podrían ser especialmente valiosos para la medicina: anfibios, osos, conidae (una familia de caracolas marinas), tiburones, primates, cangrejos de herradura y gimnospermas, una especie vegetal que incluye árboles como el pino y el ginkgo.
Así, algunos conidae producen un péptido que se cree que es 1.000 veces más potente que la morfina, y en pruebas clínicas ha aliviado el dolor a pacientes de cáncer y sida avanzados. También un péptido, ésta vez de los cangrejos de herradura, ha mostrado indicios prometedores en el tratamiento del cáncer de mama y próstata.
Las personas pierden masa ósea cuando están confinadas a una cama, pero los osos producen nuevos huesos al hibernar con una sustancia que podría emplearse en fracturas y en la osteoporosis. El ginkgo podría luchar contra el Alzheimer, y el hígado del tiburón podría producir antibióticos.
Los cambios en el clima han provocado pérdidas de hábitats y mutaciones en las especies. Naciones Unidas acoge las conversaciones para alcanzar un nuevo pacto climático que limite las emisiones de gases de efecto invernadero, y espera además alcanzar un acuerdo sobre conservación en la Convención sobre Biodiversidad Biológica, que se celebra en Bonn el próximo mayo.
Los autores dicen que las conclusiones del libro no deben utilizarse como una excusa para esquilmar la vida salvaje, sino como un estímulo para aumentar la conservación.
Puedes invertir en la conservación, puede hacerse negocio en favor de la naturaleza", afirmó Steiner.
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