Esta entidad trabaja desde 2005 para instruir a los profesionales sanitarios para que sean capaces de detectar el abuso de medicamentos, un problema que, sin que haya llegado a las cotas de gravedad que ha adquirido en países como Estados Unidos, hay que atajar de inmediato.
La explotación de los últimos datos del OMA a fecha de 30 de abril de 2008 (con un total de 255 notificaciones) determina que 64,15 % de los autores de las conductas de abuso fueron hombres y 35,85%, mujeres. En cuanto a la nacionalidad, se vio que 65,82 % eran españoles y que, del resto, destaca 15,82 % de casos de personas procedentes de Sudamérica. La mayoría de los autores tenían entre 25 y 45 años.
Un problema
En cuanto a las vías de obtención del medicamento, muchos lo hicieron mediante demandas sin receta de fármacos de prescripción (32,13%), con recetas falsas o adulteradas (19%), o con la demanda injustificada o continua de fármacos, tanto éticos como OTC (48,42%). En 89,56 % de casos el farmacéutico no dispensó el medicamento, tal y como recomienda Rafael Borrás, director del OMA, quien sostiene que se debería, si es posible, mantener una conversación con el paciente para hacerle comprender su problema.
Este experto matiza que el valor de estos datos es más cuantitativo que cualitativo, ya que con el actual sistema se depende de la notificación voluntaria y "no se notifica todo lo que se debería".
Y añade que en diversos foros de reunión los profesionales le comentan casos que nunca llegaron a notificar. Por ello, entre las metas más próximas del observatorio está la creación de un grupo de farmacéuticos centinela que notifiquen regularmente las sospechas de abuso. Para Borrás, la farmacia es sólo una de las vías por las que se comete abuso, aunque la más relevante es internet. En cuanto a las recetas falsas, la fuente más importante son las recetas privadas, fáciles de falsificar. El abuso, según Borrás, se hace al buscar los efectos secundarios de los fármacos, que son seguros tomándolos de forma adecuada.
Los más 'buscados'
Medicamentos más implicados en las conductas de abuso. En % del total de notificaciones voluntarias de sospechas de abuso remitidas al OMA.
- Codeína: 16 por ciento.
- Benzodiazepinas: 16 por ciento.
- Misoprostol: 12,44 por ciento.
- Metilfenidato: 9,78 por ciento.
- Efedrina y pseudoefedrina: 2,67 por ciento.
- Dextrometorfano: 1,78 por ciento.
- Cloruro de Etilo: 1,78 por ciento.
- Ketamina: <1 por ciento.
- Barbitúricos: <1 por ciento.
- Tramadol: <1 por ciento.
|